El director del programa Solar United Neighbors, David Ortiz, denunció este domingo que más de 10,000 personas que tenían proyectos aprobados para recibir sistemas solares con baterías en sus hogares se quedarán sin recibir el beneficio tras la cancelación de $350 millones en fondos federales por parte del Departamento de Energía de los Estados Unidos.
“Este recorte no es una cifra abstracta en un presupuesto federal; tiene nombres, rostros y consecuencias reales. Miles de personas ya habían sido cualificadas para recibir estos sistemas porque dependían de la electricidad, la cual, en algunos casos, puede significar vida o muerte. Quitarles ese respaldo ahora es exponerlas deliberadamente a una crisis humanitaria”, expresó Ortiz.
Ortiz explicó que en el caso de Solar United Neighbors, unas 140 de 150 familias ya contaban con la cualificación para recibir los paneles solares y que únicamente faltaban los permisos finales para iniciar los trabajos, pero con la cancelación de los fondos, estos proyectos quedan paralizados indefinidamente.
“Las comunidades afectadas incluyen hogares encabezados por adultos mayores de edad, familias con niñas y niños pequeños y pacientes que necesitan refrigerar medicamentos como la insulina o utilizar equipos electrónicos esenciales —desde concentradores de oxígeno hasta máquinas de diálisis—. Para muchos de ellos, un sistema solar con baterías representaba la única forma de enfrentar apagones prolongados sin poner en riesgo su salud”, añadió Ortiz.
Por su parte, Amanda Ortiz Rodríguez, asociada de programa de Solar United Neighbors, subrayó que los proyectos estaban dirigidos precisamente a hogares que no pueden costear la instalación privada de paneles solares, y que viven en zonas donde los apagones suelen durar días.
“Estas familias no estaban pidiendo un beneficio adicional; estaban recibiendo una herramienta básica para sobrevivir. Congelar proyectos ya aprobados, con permisos en proceso y comunidades preparadas, es una decisión que tendrá consecuencias inmediatas en la salud y la seguridad de miles de personas”, sostuvo Ortiz.
Las organizaciones reiteraron su llamado a que se revierta la cancelación de los fondos y se restablezcan los programas dirigidos a comunidades vulnerables.
“Cuando se va la luz, no se va solo la comodidad. Se va la tranquilidad y para muchos, se va la vida”, concluyó.
