El Gobierno de Estados Unidos detuvo este viernes al periodista Don Lemon mientras investigaba su cobertura de unas protestas registradas el pasado 18 de enero en los alrededores y dentro de una iglesia en Saint Paul, Minnesota, donde un funcionario del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ejerce como pastor religioso.
Lemon, de 59 años, y otros tres periodistas —Trahern Jeen Crews, Georgia Fort y Jamael Lydell Lundy— fueron arrestados “en relación con el ataque coordinado a la Iglesia Cities en St. Paul, Minnesota”, dijo la fiscal general Pam Bondi en una publicación en X el viernes.
El abogado del periodista, Abbe Lowell, informó de que las autoridades detuvieron a Lemon en Los Ángeles, donde se encontraba para cubrir la entrega de los premios Grammy, y denunció que la medida supone un ataque sin precedentes a la Primera Enmienda, al considerar que busca desviar la atención de las múltiples crisis que enfrenta la Administración.
Lowell reprochó al Gobierno del presidente Donald Trump que, en lugar de investigar a los agentes del ICE que, según afirmó, “asesinaron a dos manifestantes pacíficos en Minnesota”, esté destinando tiempo, atención y recursos al arresto de un periodista.
El letrado subrayó que la Primera Enmienda protege a los periodistas cuya labor consiste en sacar a la luz la verdad y exigir responsabilidades a quienes ejercen el poder.
