La organización Puerto Rico Statehood Project expresó su rechazo a recientes iniciativas y planteamientos surgidos en el Congreso de Estados Unidos relacionados con el estatus político de Puerto Rico y la posible admisión de nuevos estados a la Unión.
En un comunicado de prensa, el grupo reaccionó a informes que señalan que el congresista republicano por California, Tom McClintock, evalúa presentar legislación vinculada a la independencia de Puerto Rico, así como a un artículo publicado por The Hill que indica que el congresista republicano por Florida, Randy Fine, impulsa una medida para conceder la estadidad a Groenlandia.
Según la organización, ambas iniciativas contrastan con su postura de que Puerto Rico debe ser considerado prioritariamente para convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos, dado su vínculo político y jurídico con la nación estadounidense por más de un siglo.
En su planteamiento, Puerto Rico Statehood Project repasó el origen del estatus territorial de la isla tras el Tratado de París de 1898 y la aprobación de la Ley Foraker en 1900, que estableció un gobierno civil bajo soberanía estadounidense. También aludió a decisiones del Tribunal Supremo de Estados Unidos, como Downes v. Bidwell (1901) y Balzac v. Porto Rico (1922), que definieron a Puerto Rico como un territorio no incorporado, limitando la aplicación plena de la Constitución federal.
La organización sostuvo que, aunque en 1917 el Congreso concedió la ciudadanía estadounidense a los nacidos en Puerto Rico mediante la Ley Jones, el estatus territorial ha permanecido sin resolverse.
Plebiscito y situación socioeconómica
El grupo también citó el plebiscito celebrado el 6 de noviembre de 2024, concurrente con las elecciones generales, en el que la estadidad obtuvo un 58 % de respaldo, como expresión de la voluntad mayoritaria del electorado puertorriqueño.
Además, señaló que el estatus territorial ha tenido consecuencias económicas y sociales, aludiendo a indicadores como el ingreso per cápita de la isla, que —según la organización— se mantiene significativamente por debajo del de los estados más pobres de la nación.
Finalmente, Puerto Rico Statehood Project —en un comunicado suscrito por su president, José M. Saldaña— reiteró su oposición a cualquier proyecto legislativo que impulse la independencia de Puerto Rico sin respaldo mayoritario, así como a propuestas para admitir nuevos estados mientras, a su juicio, se posterga la resolución del estatus político de la isla.
