Una nueva ola de indignación envuelve al presidente Donald Trump tras utilizar sus redes sociales para promocionar el documental sobre su esposa, Melania Trump, mientras la ciudad de Minneapolis atraviesa una profunda crisis social y política.
La publicación, realizada en la plataforma X, invita a sus seguidores a adquirir entradas para el filme calificándolo como un evento “imperdible” y advirtiendo que los boletos se agotan rápidamente, lo cual fue interpretado por diversos sectores como una muestra de indiferencia ante la violencia reciente en Minnesota.
La polémica estalla en el momento más tenso de la semana, apenas días después del asesinato de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, a manos de agentes federales de migración.
Mientras la comunidad de Minneapolis exige justicia y el cese de las redadas masivas, el mandatario optó por difundir material promocional de la primera dama, lo que generó reacciones de rechazo inmediato bajo el término de “cancelación” en círculos digitales y políticos.
Este comportamiento contrasta drásticamente con la postura adoptada por figuras como Barack y Michelle Obama, quienes calificaron la muerte de Pretti como una “tragedia desgarradora”.
Para los críticos del presidente, el enfoque en la promoción comercial de un proyecto personal durante un conflicto donde un ciudadano estadounidense perdió la vida refuerza la narrativa de una administración desconectada de los problemas civiles.
El comunicado de los Obama subraya que el incidente en Minneapolis es parte de un patrón de tácticas crueles e ilegales que ponen en peligro a los residentes, una situación que Trump ignoró en su mensaje sobre el documental.
Líderes demócratas y activistas señalan que, mientras el país debate la legalidad de los operativos federales y la veracidad de las pruebas en video que contradicen la versión oficial del Gobierno, Trump prioriza la venta de entradas.
La fotografía de Regine Mahaux que acompaña el post presidencial se volvió blanco de críticas, siendo utilizada por opositores para ilustrar lo que consideran una “frivolidad presidencial” frente al duelo de la familia Pretti y la indignación de los trabajadores de salud.
La tensión en Minneapolis sigue en aumento, con el gobernador Tim Walz exigiendo la retirada de los agentes federales. En este escenario, la promoción de la película “MELANIA” se percibe como un agravante en la relación entre la Casa Blanca y los gobiernos locales, exacerbando el clima de confrontación y desvío de atención sobre las responsabilidades gubernamentales en el tiroteo del pasado sábado.
