El primer ministro británico, Keir Starmer, tildó este viernes de “insultantes” las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que afirmó que las tropas de la OTAN se quedaron “un poco en la retaguardia” durante la invasión estadounidense en Afganistán en 2001.
“Considero que los comentarios de Trump son insultantes y, francamente, espantosos. Y no me sorprendió que causaran tanto dolor a los seres queridos de quienes murieron o resultaron heridos y, de hecho, a todo el país”, señaló Starmer en declaraciones difundidas por su oficina.
El primer ministro británico rindió homenaje a los más de 450 miembros de las Fuerzas Armadas británicas que perdieron la vida en Afganistán: “Nunca olvidaré su coraje, su valentía y el sacrificio que hicieron por su país. También hubo muchos heridos, algunos con lesiones que les cambiaron la vida”.
Al ser preguntado sobre si exigiría una disculpa al presidente estadounidense, Starmer aseguró que había dejado “clara” su postura y que si él realizara esas declaraciones “sin duda” se disculparía. No obstante, remarcó que Reino Unido mantiene “una relación muy estrecha con Estados Unidos”, lo que consideró clave para la seguridad, defensa e inteligencia británica.
“Es muy importante que mantengamos esa relación. Pero es gracias a esa relación que luchamos junto a los estadounidenses por nuestros valores en Afganistán. Y fue en ese contexto que la gente perdió la vida o sufrió heridas terribles luchando por la libertad, luchando con nuestros aliados por lo que creemos”, zanjó.
Antes de que Starmer se pronunciara, un portavoz de su oficina trasladó su descontento con los comentarios de Trump, quien despreció el papel de las tropas, incluidas las fuerzas británicas, al asegurar que las bajas británicas fueron un “sacrificio” ocurrido “en aras de la seguridad y en respuesta a un ataque contra un aliado”.
Los comentarios de Trump durante una entrevista en Fox News desataron críticas de casi todo el espectro político británico. Incluso Nigel Farage, líder de Reform UK y aliado de Trump, criticó las declaraciones que rechazó “con educación”. La líder de la oposición del Partido Conservador, Kemi Badenoch, las calificó de “directamente un disparate”.
Tras especular con que la OTAN no estaría a la altura si activara el Artículo 5, el ministro de Defensa británico, John Healey, recordó que dicho artículo “solo se activó una vez”, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, y que los aliados respondieron al llamamiento de Estados Unidos.
“Y más de 450 militares británicos perdieron sus vidas en Afganistán”, insistió Healey en redes sociales, y añadió que esas tropas “deberían ser recordadas por lo que eran: héroes que dieron sus vidas al servicio de su país”.
El secretario de Estado para las Fuerzas Armadas de Reino Unido, Al Carns, también protestó en redes sociales contra las palabras de Trump, que describió como una “verdadera vergüenza” y “absolutamente ridículas”.
