El Gobierno de Groenlandia no considera probable que Estados Unidos, que ha reiterado su interés por hacerse con este territorio autónomo danés, vaya a invadir la isla ártica, aunque no descarta ningún escenario.
“No es probable que se vaya a usar la fuerza militar, pero tampoco se puede excluir; la otra parte lo ha dejado claro. Por eso debemos estar preparados para todas las posibilidades”, afirmó este martes en Nuuk el presidente autonómico groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, según recogió la televisión pública danesa DR.
El vicepresidente groenlandés, Múte B. Egede, insistió en la misma idea y subrayó que el territorio debe estar listo para recibir “más presión” por parte de Estados Unidos. “Por eso tenemos un grupo de coordinación con personal de la Policía, el Comando Ártico, los municipios y ministerios. Tenemos el deber de estar preparados para todo”, señaló.
Nielsen calificó de “inaceptable” hablar de una posible anexión y recordó que Groenlandia “es parte de la OTAN y, si hay una escalada, también tendrá consecuencias para el resto del mundo”.
Además de Dinamarca, varios países europeos miembros de la Alianza han enviado personal militar a la isla en la última semana para reforzar su seguridad y la del Ártico, a lo que Estados Unidos respondió con una amenaza de aranceles.
Nielsen defendió la necesidad de una mayor presencia militar en la isla y aludió a las “crecientes tensiones” en la región. El Gobierno groenlandés considera esencial mantener la “estrecha colaboración” con Dinamarca, la OTAN y la Unión Europea, aunque sin buscar reingresar en esta última, de la que salió en 1985.
Durante la comparecencia, Nielsen fue consultado por la imagen generada con inteligencia artificial que el presidente estadounidense Donald Trump publicó horas antes en redes sociales, en la que aparece clavando la bandera de su país en Groenlandia. “Por supuesto que seguimos lo que pasa en las redes sociales. No es respetuoso. Queremos diálogo en los canales adecuados; así no tiene que hacerse”, comentó.
Egede añadió que la presión estadounidense está afectando emocionalmente a los algo menos de 57,000 habitantes de la isla. “Todos en la sociedad se encuentran emocionalmente afectados”, afirmó el vicepresidente groenlandés.
