La jueza Paola N. Morales Vélez del Tribunal de Primera Instancia de Aibonito decidió emitir su determinación por escrito sobre la moción presentada por la defensa de Elvia Cabrera Rivera, acusada por el asesinato de la adolescente Gabriela Nicole Pratts Rosario, ocurrido en agosto de 2025, mediante la cial se solicitó la desestimación del caso o, en la alternativa, que el proceso regresara a la etapa de vista preliminar.
La determinación fue anunciada luego de una vista argumentaitiva que se extendió por más de dos horas, durante la cual la jueza escuchó los planteamientos de ambas partes y realizó múltiples preguntas sobre la prueba presentada y los señalamientos procesales levantados por la defensa.
Cabrera Rivera enfrenta dos cargos criminales octubre de 2025, siendo asesinato en primer grado, al amparo del Artículo 93 del Código Penal de Puerto Rico, y uso de arma blanca, conforme al Artículo 6.06 de la Ley de Armas. El Ministerio Público sostiene que la acusada actuó en común y concierto con su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, quien también figura como imputada en el caso.
Durante la vista, la defensa argumentó que la vista preliminar original se celebró en violación a los derechos constitucionales procesales de Cabrera Rivera, alegando que se omitió prueba que consideran exculpatoria y que, de haberse evaluado correctamente, hubiese impedido la determinación de causa probable para juicio.
El abogado Alberto Rivera Ramos, quien forma parte de la representación legal junto a Mayra López Mulero y Yancarlos Maisonet, sostuvo que el proceso preliminar estuvo marcado por fallas sustanciales.
Según planteó, la Fiscalía no tomó en consideración evidencia que, a su juicio, excluye completamente a su clienta de responsabilidad penal.
Entre los elementos que la defensa catalogó como prueba exculpatoria figura una declaración ofrecida por Anthonieska Avilés Cabrera durante un interrogatorio policial, en la que habría afirmado que su madre y su hermana no estaban involucradas en los hechos.
Además, el abogado hizo referencia a transcripciones de mensajes de voz extraídos del teléfono celular de una menor identificada por las iniciales M.D.A.R., media hermana de Avilés Cabrera, los cuales, según informó, contradicen el testimonio que esta ofreció bajo juramento durante la vista preliminar.
Rivera Ramos también denunció lo que describió como negligencia investigativa por parte del Estado, al señalar que del informe de extracción del teléfono celular surge que varios chats fueron borrados.
Asimismo, rechazó la alegación del Ministerio Público de que cuatro testigos vieron a Cabrera Rivera entregar el arma utilizada en el asesinato, y sostuvo que ninguno de los testimonios presentados demuestra que la acusada actuara en común y concierto con su hija. Incluso, planteó que una de las testigos fue considerada sospechosa desde el inicio de la investigación, lo que “pudo motivarla a declarar contra Cabrera Rivera para evitar cargos en su contra”.
En respuesta, el fiscal Orlando Velázquez, acompañado por la fiscal Silda Rubio, negó que el Estado haya ocultado prueba exculpatoria. Velázquez indicó que la evidencia entregada fue evaluada previamente por otro juez, quien determinó que no cumplía con los criterios para ser considerada exculpatoria.
El fiscal reiteró que una testigo declaró bajo juramento en la vista preliminar que Cabrera Rivera entregó un objeto punzante a su hija, quien posteriormente apuñaló a la víctima, lo que establece un vínculo directo entre la acusada y el crimen.
Rubio, por su parte, añadió que otra testigo declaró que Cabrera Rivera tenía conocimiento de lo ocurrido, al ver a su hija llorando y con las manos ensangrentadas.
En cuanto a la declaración de Anthonieska Avilés Cabrera, en la que afirmó que su madre no estuvo involucrada, Velázquez sostuvo que esas expresiones carecen de detalles y no aclaran las circunstancias del crimen.
Añadió que la única persona que podría profundizar en esa versión es la propia Avilés Cabrera, quien ha informado que no declarará en el proceso, por lo que fue catalogada como testigo no disponible.
Sobre los mensajes de texto y voz mencionados por la defensa, el fiscal explicó que los teléfonos celulares fueron recibidos por las autoridades con los chats ya borrados y que la declaración jurada de M.D.A.R. hacía referencia a ese hecho. También indicó que la defensa anterior tuvo la oportunidad de interrogar a la testigo sobre ese particular durante la vista preliminar, pero no lo hizo.
Actualmente, Cabrera Rivera permanece recluida a la espera del inicio del juicio. Mientras, Avilés Cabrera, quien tenía 17 años al momento de los hechos y será procesada como adulta, deberá enfrentar la etapa de vista preliminar.
A ambas se les impuso una fianza de $1 millón, la cual no prestaron.
El juicio contra Cabrera Rivera está pautado para comenzar el próximo 13 de febrero, con la selección del jurado. Según se informó en sala, se espera la comparecencia de alrededor de 40 testigos y la evaluación de cinco paneles de candidatos para conformar el jurado.
