Las reiteradas declaraciones del presidente de EE. UU., Donald Trump, de que se hará como sea con el territorio autónomo danés de Groenlandia no solo despierta temores en la isla ártica, donde los líderes de todos lo partidos se muestran unidos en su rechazo a esa pretensión, sino también en Dinamarca, donde casi cuatro de cada diez ciudadanos cree que habrá una invasión.
“No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, señalaron los líderes de los cinco partidos groenlandeses en un comunicado, incluido el líder del Naleraq -segunda fuerza en el Parlamento y la que más comprensiva se ha mostrado hacia Estados Unidos, Pele Broberg.
Los políticos electos por el pueblo, insistieron en que el futuro de la isla debe ser decidido por los groenlandeses y ese diálogo se hace en base al derecho internacional y el Estatuto de Autonomía de 2009, que reconoce el derecho a la autodeterminación a través de un referendo.
“Tenemos que decidir el futuro de nuestro país por nosotros mismos, sin presiones para una decisión rápida, retrasos o interferencias de otros países”, insistieron.
Unidad política y temores en Groenlandia
Los políticos de la isla, gobernada por el liberal Jens-Frederik Nielsen en un ejecutivo que agrupa a cuatro de los cinco partidos con representación parlamentaria y todo el independentismo moderado, manifestaron su unidad en torno al rechazo a las aspiraciones de Trump, después de sus últimas declaraciones el viernes.
Trump dijo en la Casa Blanca que no va a permitir “que Rusia o China ocupen Groenlandia”, por lo que ha decidido “hacer algo” con el territorio autónomo danés “ya sea por las buenas o por las malas”.
Además, cuestionó la soberanía de Dinamarca sobre el territorio al afirmar que, aunque admira al país nórdico, “el hecho de que desembarcaran allí con un barco hace 500 años no significa que sean dueños de esa tierra”.
La insistencia de Trump en querer hacerse con Groenlandia está generando miedo en el territorio, donde no hay interés en convertirse en parte de Estados Unidos, a juzgar por una encuesta publicada el año pasado, en la que el 85 % rechazaba ser parte de EE. UU. y solo el 6 % se mostraba a favor.
“Tenemos miedo. Da miedo ver cuánta presión ha recaído sobre Groenlandia”, dijo a la cadena de televisión danesa ‘TV2’ Aia Lyberth Jeppson, una groenlandesa que estudia en Dinamarca.
Masaana Egede, redactor jefe del medio groenlandés ‘Semitsaq’, también dijo a la misma fuente que la situación actual implica que “algunos groenlandeses no pueden dormir”.
Las continuas declaraciones del presidente estadounidense también han despertado temores en Dinamarca, que cubre cerca de la mitad del presupuesto de la isla de unos 57.000 habitantes.
Casi cuatro de cada diez daneses creen que EE. UU. invadirá el territorio autónomo danés durante la presidencia de Trump, según una encuesta de Voxmeter efectuada para la agencia Ritzau y publicada este sábado.
Casi un 40 % cree que habrá una invasión
En concreto, el 38 % afirma creer que Estados Unidos tomará el control de la isla ártica por la fuerza, frente a un 28,6 % que cree que eso no ocurrirá.
En Copenhague, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que pidió el pasado lunes a Trump que se deje de amenazas y advirtió del fin de la OTAN si un aliado como EE. UU. invadiese a otro, se ha mantenido en silencio en los últimos días ante las reiteradas declaraciones del mandatario estadounidense.
El Gobierno de Dinamarca y Groenlandia están a la espera de la reunión prevista para la próxima semana con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, quien ha dicho que la diplomacia sigue siendo la “primera opción” frente a una intervención militar.
Según Broberg, el líder del partido independentista de Groenlandia Naleraq, solo los groenlandeses tienen la clave para “rebajar la temperatura” en la situación altamente tensa, por lo que cree que Vivian Motzfeldt, la jefa de la diplomacia groenlandesa, debería reunirse sola con Rubio.
“Depende de los groenlandeses lo que el pueblo groenlandés quiera. No tiene nada que ver con Dinamarca”, subrayó este sábado a ‘TV 2’.
A la vez expresó su esperanza de que EE. UU. pueda ofrecer a Groenlandia un camino hacia la independencia, en el que los groenlandeses estén “bajo la protección» de Estados Unidos”.
