El Gobierno de Corea del Norte condenó este domingo la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que incluyó bombardeos y culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.
En un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, el Ministerio de Exteriores norcoreano afirmó que sigue “con mucha atención” la gravedad de la situación, que atribuyó a un “acto déspota” de Washington y advirtió que incrementará la inestabilidad en una región ya debilitada.
Según Pyongyang, el asalto constituye “otro ejemplo” de la conducta “canalla y brutal” de Estados Unidos, y representa “la forma más grave de usurpación de la soberanía”, además de una “flagrante violación” de la Carta de Naciones Unidas y del derecho internacional, cuyos principios —subrayó— incluyen el respeto a la soberanía, la no injerencia y la integridad territorial.
Finalmente, Corea del Norte instó a la comunidad internacional a reconocer la gravedad de la coyuntura venezolana y a alzar “una voz de protesta y denuncia” frente a lo que calificó como violaciones habituales de la soberanía de otros países por parte de Estados Unidos.
Caucus Hispano del Congreso de Estados Unidos condena “uso ilegítimo” de la fuerza en captura de Maduro
El Caucus Hispano del Congreso de Estados Unidos, integrado por 43 congresistas de ascendencia latinoamericana, condenó este domingo el “uso ilegítimo de la fuerza” por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la operación militar que culminó con la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la madrugada del 3 de enero.
En un comunicado oficial, el Caucus calificó de “imperdonable” que la administración Trump haya destinado “miles de millones de dólares de los contribuyentes en una acción militar no autorizada”, en lugar de atender a “millones de estadounidenses que enfrentan alzas extremas en los costos de su seguro médico”.
Los legisladores señalaron que esta acción se suma a una serie de “intervenciones ilegales y mal organizadas” y reiteraron su compromiso de “restaurar el orden constitucional en los Estados Unidos, devolviendo los poderes de guerra al Congreso, tal como establece la Constitución”.
Aunque reconocieron que Maduro “fue un dictador ilegítimo”, los congresistas subrayaron que “rechazamos sin reservas la idea de que Estados Unidos pueda administrar a otra nación soberana”. En ese sentido, advirtieron que el presidente Trump está colocando al país y a “sus orgullosos hombres y mujeres uniformados en una situación peligrosa e incierta”.
El Caucus también expresó particular preocupación por la intención anunciada por Trump de gobernar Venezuela “sin fecha límite”, lo que, a su juicio, podría provocar una mayor desestabilización en el país sudamericano y generar una migración “masiva, descontrolada y desordenada” en el hemisferio.
Finalmente, los congresistas alertaron que ni Trump ni el secretario de Estado, Marco Rubio, han explicado de forma coherente quién asumiría el control político en Venezuela tras la salida de Maduro, lo que calificaron como “una señal clara de peligro”.
