Renovado énfasis de la EPA sobre las construcciones costeras en Puerto Rico

La agencia anunció ayer el hallazgo de violaciones de un proyecto hotelero en Aguadilla cuyo dueño ya había sido penalizado por el DRNA

Por Manuel Guillama

7 jul 2022, 5:00 am 5 min de lectura
Renovado énfasis de la EPA sobre las construcciones costeras en Puerto Rico
La orden administrativa contra The Cliff Corp. y Grupo Caribe fue emitida el pasado 27 de junio.

La orden administrativa emitida recientemente por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) contra los desarrolladores de un proyecto hotelero en Aguadilla es el reflejo de la atención que la dependencia federal está prestando a las construcciones cercanas a las costas en Puerto Rico.

“La EPA ha estado muy vigilante de la industria de la construcción en Puerto Rico. Nosotros advinimos (en conocimiento de) la información e inmediatamente comenzamos los procesos para investigar el cumplimiento con la ley federal y luego de haber coordinado esos procesos investigativos que hemos realizado hasta el día de hoy sacamos la orden administrativa”, expresó el ingeniero José Rivera, quien lidera la Unidad de la Ley de Agua Limpia, perteneciente a la División de Permisos y Cumplimiento de la EPA en Puerto Rico.

Rivera explicó que las violaciones que derivaron orden administrativa –emitida el 27 de junio pero anunciada ayer– contra los desarrolladores del proyecto The Cliff Villas Hotel and Country Club giran alrededor de dos elementos principales.

La orden “atiende primero unas violaciones encontradas en el proyecto al permiso de construcción que EPA ha emitido. Segundo, encontramos que Grupo Caribe había realizado trabajos y descargado sin permiso de la agencia. La orden busca llevar estas dos empresas a cumplimiento. […] En resumen, (las violaciones) son descargas de agua de escorrentía desde el proyecto al océano sin los debidos permisos de la agencia e incumplimiento con el permiso de la agencia”, subrayó el representante de la EPA.

Grupo Caribe LLC es la empresa que funge como contratista general de la compañía desarrolladora del complejo hotelero, The Cliff Corp. Ambas corporaciones son presididas por Carlos Román González.

Ayer, en unas declaraciones escritas, The Cliff afirmó que, según los consultores ambientales del proyecto, la construcción cumple con “todas las medidas de control de erosión y sedimentación” exigidas en el permiso emitido por la EPA.

No obstante, agregaron que “a fin de satisfacer las preocupaciones de la EPA han

presentado una enmienda a su Plan de Manejo de Aguas de Lluvia y Prevención de Contaminación, para así optimizar las medidas de control previamente implementadas, siguiendo las mejores prácticas de ingeniería”.

De acuerdo con la empresa, las escorrentías identificadas por la EPA “no implican que se esté ocasionando una contaminación al cuerpo de agua”.

“Nuestros hallazgos de campo y las evaluaciones que hemos realizado nos llevaron a concluir que el proyecto no tenía las medidas de control de erosión y sedimentación requeridas por el permiso que la EPA tiene para Puerto Rico y que había que implantar mejores prácticas de manejo en el proyecto para atender las escorrentías fluviales”, indicó Rivera.

Cuando las escorrentías no se manejan de forma adecuada, se genera el riesgo de impactar negativamente a los cuerpos de agua, dijo el ingeniero, al precisar que, a base de la investigación, se encontró que los “movimientos de tierra” relacionados con la construcción comenzaron en febrero de este año.

“Cuando hablamos de ecosistemas internos en la isla, (como) quebradas, ríos y lagos, estamos buscando que también se prevea el problema de sedimentación que todos conocemos en el suplido de agua potable. En las zonas costeras, enfocamos nuestro programa en la protección de las especies acuáticas y costeras, el ecosistema acuático y cercano a la orilla de la playa”, indicó Rivera, quien ha trabajado con la EPA en Puerto Rico por los pasados 32 años.

Aunque en su declaración The Cliff sostiene que la orden administrativa de la EPA no tiene como consecuencia una paralización de la obra, Rivera mencionó que el documento le requiere a Grupo Caribe “detener las descargas al cuerpo de agua y también a detener los trabajos de construcción del proyecto”.

El proyecto propuesto, ubicado en el Barrio Borinquen de Aguadilla, se compondría de unas 86 villas, además de un centro de actividades con gimnasio, restaurante, piscinas y dos canchas de tenis.

El complejo hotelero, según se indica en el informe de inspección, comparte entrada y colinda con desarrollo del proyecto conocido como el Aguadilla Pier, que fue detenido en abril por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) por falta de permisos. El Aguadilla Pier, también propiedad de Román González, se construía sobre el área de la Cueva Las Golondrinas, en lo que el DRNA concluyó constituía una violación ambiental.

“La propia orden establece los procedimientos administrativos de los cuales la agencia se rige y hemos ofrecido a ambas partes jurídicas una conferencia para poder contestar o atender cualquier pregunta que puedan tener de la orden administrativa. Además, ya hemos recibido una solicitud de permiso de parte de Grupo Caribe que está siendo evaluado y también el plan de manejo de aguas de escorrentía que habíamos solicitado. Está en curso de evaluación”, indicó Rivera sobre el mandato de la EPA.

A la pregunta de si el cumplimiento con los requerimientos implicaría automáticamente que la obra puede continuar su curso, el ingeniero alertó que la EPA continuará solicitando información al desarrollador.

“Vamos a estar recibiendo documentos de ellos, posiblemente haya otra reunión, u otra información que vamos a estar evaluando en su momento. En el transcurso de los próximos días y semanas la agencia continuará evaluando los documentos y hará sus determinaciones una vez las diferentes acciones se vayan tomando. No quisiera adelantarme de cuál va a ser el resultado de todo esto porque estamos comenzando a recibir documentos y evaluar el cumplimiento con la orden”, expresó Rivera.

El funcionario no quiso anticipar si en el corto plazo la EPA estará tomando acciones similares con respecto a otros proyectos, más allá de recalcar que continuarán “vigilantes” ante el incremento en la actividad de construcción en el país.

“Nosotros no divulgamos las acciones que estamos tomando urgentemente, pero en la medida que se vayan tomando y se puedan hacer públicas, así lo haremos”, sostuvo.

“Este es un tema de permisos muy conocido en el país y por eso seguimos muy vigilantes para asegurarnos que los desarrolladores, los contratistas generales, aquellos que realicen movimiento de tierra saquen los permisos con la agencia y cumplan con ellos. Ciertamente, hemos visto también a la ciudadanía del país llevando querellas a la oficina y pidiendo a las diferentes agencias que tomen acción”, añadió Rivera.