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Por la libre acceso a peligrosa sustancia con THC

Joven que terminó en el hospital con graves efectos por el consumo de estos productos relató su experiencia.

Lo que inició como un jangueo de playa para María —nombre ficticio— y su amiga culminó en un angustioso ingreso al hospital, luego de consumir unos “gummies” de THC que se consiguen sin ninguna regulación en gasolineras de Puerto Rico.

Las jóvenes estaban un evento familiar en la playa, cuando un promotor le ofreció una muestra de un producto que vendía. Eran unos “gummies” que, según el empaque, son “el nuevo High Legal-D8 THC (Delta 8 THC) de alta potencia derivado del cáñamo”. La chica preguntó qué era y el promotor le aseguró que se trataba de un relajante completamente seguro.

“Pasó como una hora, yo iba conduciendo mi carro y de momento mi mejor amiga y yo nos empezamos a sentir raras. Empezó con una pavera constante, pero llegando, mi mejor amiga estaba sudando, temblando, yo estaba con un dolor bien fuerte de cabeza. Llegamos a mi casa y mi amiga empezó a temblar tan fuerte que no podía controlar su cuerpo, y poco después me pasó exactamente lo mismo. Terminamos las dos en el hospital”, detalló María.

La madre de la joven relató que era tanto el pánico y la paranoia que tenían las jóvenes, que llegó a temer que sufrieran un ataque al corazón.

Los productos de Delta-8 THC

El Delta-8 Tetrahidrocannabinol, también conocido como Delta-8 THC, es una sustancia psicoactiva derivada de la planta de cannabis sativa, de la que la marihuana y el cáñamo son dos variedades. Esta sustancia, que hace que el consumidor se sienta “drogado”, no se encuentra en grandes cantidades en la planta de cannabis, por lo que los concentrados se fabrican a partir del cannabidiol (CBD), derivado del cáñamo.

Los productos de Delta-8 THC no están aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés).

“Para poder darle la potencia que tiene o que se le reconoce al Delta-8, que tiene una potencia que puede llegar hasta 20 o 30 mg, tienen que trabajarla en laboratorios muchos de ellos clandestinos. En la gran mayoría son laboratorios que no tienen ningún tipo de licencia, ningún tipo de regulaciones en el manejo del Delta-8 de forma sintética. Aquí es que vienen nuestras preocupaciones por la cantidad de productos que pueden utilizar para alterar lo que es esta sustancia del Delta-8″, aseguró Juan Rivera, administrador auxiliar de Prevención y Promoción de Salud Mental de la Oficina de Calidad de la Administración de Servicios de Salud y Contra la Adicción (ASSMCA).

Rivera explicó que estos productos son de fácil acceso en Puerto Rico debido a que se pueden conseguir en páginas web, redes sociales y hasta en gasolineras.

Comercialización engañosa de productos de Delta-8 THC

Algunos de estos productos pueden estar etiquetados como “de cáñamo”. En el caso del producto que consumieron las jóvenes, en la etiqueta dice “producto derivado del cáñamo”.

“Todo empaque debe contener un reclamo o una especificación de cuánto pesa el producto o de cuánto es lo que se está vendiendo. Si vamos al supermercado prácticamente todos los productos tienen las onzas o libras. Todos los productos que se comercializan por peso o por medidas tienen que tener esa especificación en la etiqueta de presentación”, según Edan Rivera Rodríguez, secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO).

Añadió que la venta de productos no aprobados y la comercialización engañosa constituye una infracción de la ley federal.

Sin embargo, Rivera mencionó que, aunque los productos son ilegales, muchas veces los venden clandestinamente, por lo que no necesariamente están expuestos a que las autoridades los detengan. “No son comercios que los visita el Departamento de Salud, personal del Departamento de Hacienda, entre otras agencias, pues obviamente no están expuestos como estarían los comercios que tienen permisos. En el caso de estas personas que compran (los productos) en páginas web o en las redes sociales, después los venden de forma clandestina. Pero de igual forma si los ve alguna agente de orden público se arriesgan a que los puedan procesar”, sostuvo Rivera.

Estadísticas

Entre el 1 de diciembre de 2020 y el 28 de febrero de 2022 la FDA recibió 104 informes de eventos adversos en pacientes que consumieron productos Delta-8 THC.

El 77% involucró adultos, el 8% involucró a pacientes pediátricos, el 55% requirió intervención médica y el 66% describió eventos adversos después de consumir productos que contienen Delta-8 THC como brownies o “gummies”.

Rivera indicó que entre los productos que más se usan con Delta-8 THC están los aceites, los “gummies” y cigarrillos electrónicos, entre otros.

Con relación a Puerto Rico en términos del Delta-8 no hay estadísticas, pero ASSMCA tiene la Consulta Juvenil que se llevó a cabo durante los años escolares 2018-2019 y 2019-2020 en los sistemas público y privado.

Según la consulta, uno de cada cinco estudiantes (22.7 por ciento) usó vaporizadores o cigarrillos electrónicos alguna vez en su vida y el 15.8 por ciento los usó el año previo a la encuesta.

“Sabemos que esta sustancia, Delta-8, se fuma en cigarrillos electrónicos, se consume en gummies y hay muchísimas otras formas en las que la están consumiendo. Así que de alguna forma quizás lo que nos están diciendo los adolescentes en esta encuesta es que podrían estar consumiendo la sustancia”, dijo Rivera.

La madre de una de las jóvenes afectadas por el consumo de un producto de Delta-8 THC aseguró que quiere que los consumidores sepan que esta droga existe en Puerto Rico y se comercializa como algo que no es dañino, cuando en realidad podría afectar la salud tanto de jóvenes y adultos, como de niños por los diferentes productos que hay y que puedan parecerles atractivos, como los “gummies”.

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