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Desarticulan ganga que vendía drogas en zonas turísticas y trabajaban por ‘delivery’

Se concentraban en la zona de Condado e Isla Verde

La Policía de Puerto Rico realizó un operativo donde se realizaron alrededor de 50 arrestos a personas que se dedicaban a la venta de drogas en las zonas turísticas del país.

El operativo, denominado “Limpiando playas”, surge a raíz de una investigación originada por preocupaciones y denuncias hechas a la Policía por parte de residentes y administradores de algunos hoteles ubicados en la franja costera que transcurre desde Condado hasta Isla Verde.

El comisionado de la Policía, Antonio López Figueroa, explicó que “los individuos se dedicaban a la venta de marihuana y cocaína, y sus clientes principales eran turistas y huéspedes de hoteles del área. Los detenidos tienen entre 17 y 61 años, incluyendo dos menores de edad y tres mujeres”.

Estos operaban de manera independiente, aunque algunos de ellos se conocían entre sí y realizaban algunas transacciones de forma coordinada.

Según indicó el jefe de la Uniformada, las 57 transacciones ilegales se llevaron a cabo en unos 30 lugares, entre ellos figuran los predios de una hospedería, restaurantes, el estacionamiento de una farmacia de cadena, establecimientos de alquiler de artículos y equipos para deportes acuáticos, así como en espacios públicos contiguos a la playa. Incluso, una de las transacciones se dio dentro de un vehículo conducido por un taxista.

En total se emitieron 48 órdenes de arresto, gestionadas por la División de Crimen Organizado y Drogas de Justicia, de las cuales 14 estaban dirigidas a personas con expediente criminal previo. De la totalidad de los arrestados, 36 corresponden al área de Condado y 12 a Isla Verde.

El secretario de Justicia, Domingo Emanuelli Hernández, señaló que durante el transcurso del operativo el Ministerio Público presentó un total de 61 cargos contra todos los arrestados en el día de hoy por violaciones a la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico.

“La labor estratégica entre la Policía y el Departamento de Justicia continúa generando resultados de gran impacto en beneficio de los ciudadanos. Estos esquemas afectan la seguridad de los residentes y turistas que visitan nuestra isla. La participación de los fiscales Héctor Siaca Flores y Begoña De Jesús Meléndez, en la etapa investigativa durante este y otros operativos refuerza el procedimiento de recopilación de evidencia y nos permite presentar casos sólidos que cumplen con el rigor y el estándar que exigen los tribunales”, expresó el secretario.

Por su parte, la directora de la División de Crimen Organizado y Drogas de Justicia, la fiscal Janet Parra Mercado, explicó que “contra los imputados se radicaron 60 cargos por violaciones al artículo 401 sobre la venta de sustancias controladas, y un cargo por infringir el artículo 412 que prohíbe el uso de parafernalia”.

“El trabajo coordinado entre los fiscales y los agentes evita que la defensa pueda recurrir a tecnicismos para impugnar la recopilación de la prueba”, agregó la fiscal Parra.

“Este operativo se hizo de forma cuidadosa y estratégica, en varias etapas, para no impactar la actividad comercial y turística de la zona, que también tiene un componente residencial. Una de las fases del operativo consistió en inspeccionar negocios de la zona para asegurar su total cumplimiento. La última fase comenzó el domingo y concluyó en la madrugada del lunes”, sostuvo López Figueroa.

LOS ESQUEMAS

El coronel Carlos Cruz, jefe de la Superintendencia Auxiliar de Operaciones Especiales (SAOE), detalló que los implicados en el esquema tenían tres modos de efectuar sus ventas ilegales.

Mientras unos establecieron puntos fijos para atender la clientela que llegaba, otros utilizaban sus posiciones como empleados de los distintos establecimientos para mercadear el servicio de entrega de la droga o referían a sus clientes a un tercero que operaba desde su residencia, donde ofrecían una variedad de sustancias, algunos en empaques creativos para crear imagen comercial. Una tercera modalidad fue descubierta por los agentes, la utilización de un sistema de entrega (delivery) como uno de los principales modos de operar.

En los casos en que el vendedor era empleado de un establecimiento, luego de proveerle el servicio relacionado a su lugar de trabajo, este le brindaba una tarjeta o nota con un número de teléfono y le indicaba que podía llamarlo si necesitaba un servicio adicional. Al llamar al número provisto, estos ofrecían directamente los servicios de entrega de alguna droga, detalló el comandante Wilson Lebrón, director de la División de Drogas, adscrita al SAOE.

El Comisionado de la Policía aclaró que de la investigación no surge que los dueños de los comercios tuvieran conocimiento o participaran de algún modo en el esquema de venta ilegal de sustancias. Explicó que incluso, algunos de estos fueron quienes dieron la voz de alerta a las autoridades.

De acuerdo con el director de la División de Drogas Metropolitana, el teniente Iván Bahr, el negocio ilegal resultaba sumamente lucrativo para los implicados, ya que los precios de las drogas en las zonas turísticas podían ser el doble o triple de los de otras áreas. Como ejemplo indicó que la misma bolsita de marihuana que en los espacios turísticos se expendía por $20 en otros lugares se vende en $6. Mientras, una bolsa de cocaína que otras áreas costaría $10 en las en las zonas impactadas se cobraba en $20.

Durante las intervenciones los efectivos ocuparon 21 vehículos de motor, tres armas de fuego, drogas y dinero en efectivo

Las órdenes de arresto se expidieron en los tribunales de San Juan, Bayamón y Carolina. A los imputados se les fijó una fianza global de $2,180,000.

El funcionario dijo que el operativo tuvo una primera fase durante los arrestos efectuados en la zona turística en septiembre pasado como parte del Plan de Trabajo 100 x 35, que de forma continua realiza arrestos de personas inmersas en actividades violentas. Durante las primeras intervenciones llevadas a cabo en Condado e Isla Verde, los agentes se percataron de la proliferación de la venta de drogas a los visitantes. Como consecuencia, la Uniformada desplegó una unidad de efectivos para realizar una serie de investigaciones confidenciales con miras a dar por terminada la modalidad delictiva.

“El elemento de seguridad turística es prioridad dentro de nuestros planes de gestión y preparación del destino. Esto cobra mayor relevancia en momentos en que el turismo en la Isla se encuentra en franca recuperación, en virtud del aumento en la afluencia de visitantes desde el año pasado”, estableció el director ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, Carlos Mercado Santiago.

“Una de las mejores ventajas competitivas que puede ofrecer un destino de nivel mundial como el nuestro es brindar espacios seguros a los turistas locales y visitante, muchos de los cuales son familias. De esta forma, fortalecemos nuestra proyección como un destino turístico de ley y orden y aportamos a mantener una percepción positiva de Puerto Rico en el exterior”, agregó el titular de Turismo.

En la ofensiva contra el trasiego de drogas participaron sobre 200 agentes de la Policía de Puerto Rico y los fiscales adscritos a la División de Crimen Organizado y Drogas del Departamento de Justicia, con el apoyo de la Drug Enforcement Agency (DEA) y Homeland Security Investigation (HSI). En las diferentes fases, brindaron refuerzo los agentes de la Policía Municipal de San Juan y de la Policía Municipal de Carolina. En la fase de inspección de negocios, se sumó personal de los departamentos de Hacienda, de Salud y del Negociado de Bomberos.

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