Llevan fe a hospitales y cárceles
Un mensaje de amor, aliento y apoyo es el que llevan los capellanes a las distintas cárceles y hospitales del país. Durante la Semana Mayor queremos dar a…
Por Chayanne Mata
Un mensaje de amor, aliento y apoyo es el que llevan los capellanes a las distintas cárceles y hospitales del país. Durante la Semana Mayor queremos dar a conocer la labor que relazan los capellanes María Moyet y Alex Meléndez Feliciano, miembros activos de organización religiosa Fraternidad de Capellanes Cristianos Sinaí.
Moyet, es una sexagenaria que profesa la fe cristiana desde sus 25 años de edad y, a través de los años ha visitado, como capellán coordinadora o voluntaria, distintas cárceles del país. Esta aseguró que existe una gran necesidad de la palabra de Dios, en las instituciones carcelarias de Puerto Rico. Actualmente, esta ofrece sus servicios de capellanía en una institución correccional para mujeres.
“Cuando llevamos la palabra, sabemos que Dios no nos va a dejar solos. Cada vez que termino un culto, una visita a la cárcel, yo me siento contenta. Confiada de que Dios va a obrar en la vida de esas mujeres que yo estoy atendiendo. Siempre que hay alguien que le pide perdón a Dios, hay alguien que quiere cambiar”, expresó Moyet. Esto es más que suficiente para ella y es lo que la inspira a continuar llevando la palabra a estos lugares. De igual forma, añadió que una de las experiencias más conmovedoras que ha tenido fue cuando ofreció un culto en una prisión de féminas y, todas la convictas que asistieron al mismo, cayeron de rodillas para adorar a Dios. Esta relató que este hecho la asombró porque pudo notar que Dios estaba obrando en sus vidas.
Por otra parte, para Moyet, uno de los casos de rehabilitación más significativo del cual ha sido testigo, es el de Gerardo Torres, persona que conoció en el año 2000, mientras este se encontraba encarcelado en una institución para menores, en Bayamón. “Es impresionante ver a ese joven. Él cambió tanto y tanto, que uno puede ver un retrato de cuando él estaba en los caminos de maldad y ahora está en los caminos del señor y, parecen dos hombres completamente diferentes. Hasta en el rostro le cambió la mirada”, detalló.
Metro contactó a Torres y este sostuvo que el apoyo que recibió por parte de la capellán Moyet y, otros capellanes, fue extraordinario. Este señaló que los capellanes se convierten en padres, tutores y guías espirituales. Además, mencionó que estos le brindan compañía, en el proceso de encarcelamiento, a quienes reciben sus servicios. “Es sumamente vital (la capellanía) porque si no estuvieran los capellanes dentro de las cárceles, no existiría lo que nosotros llamamos rehabilitación para los confinados, sean hombres o mujeres”, dijo. Cabe destacar que, actualmente, Torres es pastor y lleva la fe cristiana a las cárceles.
Por otro lado, el capellán Alex Meléndez Feliciano, visita los hospitales en busca de ofrecer una mano amiga a los enfermos. Este fue criado bajo los principios cristianos y desde joven se interesó en visitar las instituciones hospitalarias. “La función del capellán no es estar llevándole a la gente religión, sino ser de apoyo”, declaró Meléndez. Este hizo hincapié en que siempre aguarda por la autorización o petición de los convalecientes antes de realizar una oración.
“Los momentos de crisis es cuando la gente está más vulnerable a escuchar la palabra, la palabra de Dios. Te diría que un 99.9 por ciento (de los pacientes) están necesitados de la palabra, ya sea para fortaleza o para conocer a Cristo como su salvador”, añadió. Este culminó con que, luego de cada visita, termina convencido de que hay mucha necesidad y que debe continuar con su labor.


