Más de 8,200 denuncias de violación sacuden universidades de Estados Unidos
Datos federales colocan a la Universidad de Utah y Colorado Boulder a la cabeza, mientras el caso de una estudiante de Cornell vuelve a poner bajo escrutinio la violencia sexual en los campus universitarios
Por Metro Puerto Rico
Un total de 8,227 violaciones fueron reportadas en universidades y colegios de Estados Unidos durante 2024, según datos federales recopilados por el Departamento de Educación y revisados por el New York Post, en momentos en que el caso de una estudiante de Cornell University ha vuelto a colocar la violencia sexual en los campus bajo atención nacional.
La Universidad de Utah registró la cifra más alta del país con 146 denuncias, 122 de ellas relacionadas con residencias estudiantiles. Le siguieron la Universidad de Colorado Boulder, con 96 casos reportados, y Ohio State University, con 67. Penn State registró 57; UCLA, 52; y la Universidad de California en Santa Cruz, 46.
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El panorama también incluye a instituciones de Nueva York, aunque las estadísticas estatales utilizan una categoría más amplia que agrupa agresión sexual, violencia en relaciones de pareja, violencia doméstica y acecho. Bajo ese sistema, Cornell reportó 166 incidentes de violencia sexual durante 2024, de los cuales 18 fueron investigados y 11 terminaron en alguna medida disciplinaria.
Precisamente en Cornell ocurrió en octubre de 2024 el caso que nuevamente ha desatado controversia nacional. Una exestudiante sostiene que fue víctima de una violación grupal en una residencia de la fraternidad Chi Phi. Las alegaciones, que involucran a siete hombres, regresaron recientemente al primer plano tras una demanda civil y la reapertura de la investigación criminal.
Las cifras, sin embargo, representan denuncias y no necesariamente determinaciones de culpabilidad o condenas. También dejan fuera agresiones que nunca son reportadas, una limitación que dificulta establecer la dimensión real de la violencia sexual en las universidades estadounidenses, mientras continúa el debate sobre cómo las instituciones investigan y responden a este tipo de señalamientos.

