Senado rinde homenaje póstumo a Hernández Agosto
En un homenaje póstumo a Miguel Hernández Agosto en el Salón Leopoldo Figueroa en el ala del Senado, se hizo un recorrido por la vida y el trabajo que realizó…
En un homenaje póstumo a Miguel Hernández Agosto en el Salón Leopoldo Figueroa en el ala del Senado, se hizo un recorrido por la vida y el trabajo que realizó a través de las palabras de varios miembros del Partido Popular Democrático (PPD).
Hernández Agosto, que falleció el pasado viernes a los 88 años, fue reconocido hoy como un pilar en el partido de la Pava.
Durante sus años de trabajo, fue director ejecutivo de la Autoridad de Tierras del 1960 al 1965, fue secretario del Departamento de Agricultura del 1965 al 1968, fue senador de 1970 al 1996, fue vicepresidente del Senado del 1971 al 1976 y presidió la Cámara alta de 1980 al 1992. Además fue presidente del PPD de 1978 al 1981.
Con su carrera política y su servicio público se valió para ser el político a emular y el sabio recurso para los funcionarios que ahora lideran al país. Este reconocimiento lo dieron a conocer varias figuras militantes del partido rojo, quienes en el Salón Leopoldo Figueroa, dedicaron unas palabras al hombre que ocupó el escaño de Luis Muñoz Marín en el Senado.
El gobernador Alejandro García Padilla reconoció que es un hombre al que “admira” porque “las causas de la gente se convertían en causas propias”.
Agregó que “donde descansen sus restos se constituirá, igual que en Barranquitas y en Ponce, un altar, un templo de la patria”.
“En nuestra tradición cristiana los templos siempre guardan reliquias de sus santos, en los templos de la patria se guardan los huesos de sus héroes. Nos toca velar para mantener esos templos limpios y libres de mercaderes, no de monedas, sino de sus nombres”, sostuvo el primer mandatario.
Además manifestó que desea que el legado de Hernández Agosto sea un recuerdo como “aldabonazos en la conciencia de los puertorriqueños de que nuestra función es adelantar las causas de aquellos que nos permitan trabajar por ellos y nunca las propias”.
De otro lado, el presidente del Senado, Eduardo Bhatia, recordó cómo Hernández Agosto se resistió al homenaje en vida que hizo el Senado en 2015. Pero, también enfatizó que un libro que recoja su trayectoria sería realizado próximamente. Incluso, adelantó que los ojos están puestos en el historiador Néstor Duprey.
No obstante, Bhatia reconoció como sabios consejos de Hernández Agosto la defensa de mantener una Asamblea Legislativa “viva y vigorosa”.
“El quería asegurarse que las futuras generaciones no dejaran de luchar por tener un poder del pueblo siempre presente y que nos acordáramos de eso”, manifestó.
“Sí marcó una colectividad de mucha madurez, una colectividad que entendía que los tiempos la obligaban a dejar a un lado la mezquindad de las pequeñeces individuales, para lo grande del trabajo en colectivo”, manifestó el presidente de la Cámara de Representantes, Jaime Perelló, como lo mejor para recordar de Hernández Agosto.
De otro lado, el exgobernador Rafael Hernández Colón y el expresidente de la Cámara, José Ronaldo “Rony” Jarabo hicieron énfasis en el trabajo que legisló Hernández Agosto: la Ley de las Cooperativas, la Reforma Educativa, enmiendas a la Ley Electoral de los años 80, entre otras.
“Había una sincronización entre el Legislativo y el Ejecutivo”, afirmó Hernández Colón al tiempo que manifestó.
“Puedo decirle nuevamente que, a lo largo de estos ocho años, nunca tuve problemas ni diferencias insuperables con Miguel. Cuando íbamos a reuniones, a la conferencias legislativas, Miguel siempre iba preparado, y Rony Jarabo, Miguel y yo siempre llegábamos a unas conclusiones y una vez llegábamos a esas conclusiones se ejecutaban lo que habíamos acordado”, rememoró.
No obstante, en un tono más enfático y sentimental intervino Jarabo quien inició exaltando lo abstracto el momento.
“Aquí en este recinto hasta las paredes oyen y las columnas lloran. No se ven las lágrimas, pero se sienten”, puntualizó dejando notar su tristeza.
“Él sabía lo importante que era esa justicia social. Era un gran hombre de Estado, casi se ha perdido el significado de esa frase en su contenido, y un gran servidor público. Era un líder fuerte, líder legislativo y político con puño de hierro, a veces, pero con un paño de seda cubriéndolo. Caminamos muchos caminos juntos y ocupamos la misma trinchera y tuvimos muchas peleas porque el sistema bicameral genera muchos choques de visión y nosotros las tuvimos, pero nos perdonamos hace tiempo los corajes, los choques y expresiones muy duras en ocasiones. Hicimos cosas muy importantes juntos y en los momentos difíciles su mano amiga estuvo abierta para mí. Fue mi amigo, mi maestro y mi hermano”, apuntó enfático.
Por otro lado, en calidad de amigo, Juan B. Aponte, hizo un recorrido por su historial de amistad y compañerismo en asuntos de trabajo.
“Trabajar para Miguel era una gran satisfacción, te oía, te preguntaba, lo analizaba y te hacía un resumen como si la idea hubiera sido de él. Tenía una mente privilegiada. Su experiencia de gobierno acompañada de su sabiduría natural, hacían una combinación única y un modelo difícil de replicar. Puerto Rico tuvo la dicha de tener esa mente privilegiada a su servicios”, relató.
Luego del homenaje póstumo, la comitiva fúnebre partió, con la canción “Verde Luz” de fondo, para el sepelio que será en Caguas. Según el senador Aníbal José Torres, la selección de la pieza musical había sido la voluntad del mismo Hernández Agosto.


