Columna de Yolanda Rosaly: Sin prisa pero sin pausa la TV en el 2016

Es imposible amanecer este último día del año sin hacer un recuento de todo lo ocurrido durante el mismo. Me parece que, de una forma u otra, todos lo hacemos…

Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly

30 dic 2015, 11:00 pm 3 min de lectura

Es imposible amanecer este último día del año sin hacer un recuento de todo lo ocurrido durante el mismo. Me parece que, de una forma u otra, todos lo hacemos; repasamos nuestra vida personal, profesional y todo aquello que ha rodeado nuestra diario vivir durante los pasado 365 días. En mi caso, siempre comienzo esta reflexión días antes de concluir el año con la intención de contar mis bendiciones. ¡Y son muchas! Gracias al Todopoderoso por eso. El año no ha sido fácil para nadie; ni en esta Isla ni el Mundo entero. Por eso, me siento dichosa y privilegiada de haber contado con lo esencial y principal: salud, paz, armonía, trabajo, amor y la inmensa alegría de ayudar a quien más lo necesita.

Como dije, el 2015 ha sido difícil para todos y esto ha incluido al mundo del entretenimiento en general. A pesar de que, agraciadamente, el género del teatro siempre se ha mantenido a flote y el público siempre ha sacado su presupuesto para disfrutarlo, fueron muchos los esfuerzos de promoción y mercadeo que tuvieron que realizar los productores para lograr sus metas y continuar viviendo honrosamente del talento de todos los que laboran en las Tablas. ¡Sudaron la gota pero valió la pena!

En lo que a espectáculos musicales se refiere, la cosa fue un tanto diferente. Varios tuvieron que ser “pospuestos” por no decir “cancelados” debido al poco respaldo del público ya fuera porque el artista no contó con el apoyo necesario o porque las taquillas estaban fuera del  presupuesto regular y aceptable para el bolsillo del boricua promedio. Viene al caso mencionar que uno de los elementos que ayudó a muchas de estas producciones fue, precisamente, atemperar los precios de entrada a la realidad económica actual. Esto ocurrió tanto en los conciertos musicales como en las obras teatrales. ¡Muy bien! Y así ganamos todos.

Sin embargo, el 2015 no fue lo que se esperaba para la industria televisiva. Aunque varios de los canales hacen alarde de sus éxitos en pantalla (lo que es indudable) lo cierto es que no llegaron a cumplir con sus metas de ventas. De nuevo, debo aclarar que lo anterior no tiene mucho o nada que ver con la calidad y cantidad de nuevos proyectos puestos en pantalla. Sencillamente es un asunto únicamente relacionado con la complicada situación monetaria que vivimos y que no exime a los medios de comunicación en general.

Por otro lado, la proliferación y preferencia de muchos por otros modos de distracción que igualan o sustituyen a la televisión le han hecho mella a la todavía llamada ‘pantalla chica’. Porque, realmente los celulares y tabletas han venido a convertirse en las verdaderas ‘pantallas chicas’ donde pueden observarse desde programación en vivo hasta innumerables propuestas hechas para la televisión y que podemos obtener a través de diversos servicios que la ofrecen. Y estos últimos, también se han convertido en alternativas para los clientes que buscan promocionar sus productos por lo que ahora el bizcocho hay que partirlo en más pedazos.

Así las cosas y por lo anterior, no me sorprende que las propuestas mencionadas por los canales principales para el próximo año hayan sido limitadas, mucho más que en años anteriores. Aunque los proyectos anunciados suenan interesantes y muy atractivos para el televidente, se pueden contar con los dedos de una mano. Pero, como dije, lo importante es enfocarse en lo positivo, en que por lo menos existe un presupuesto asignado para continuar aumentando, poco a poco, la programación local y otro para la compra de material de alta calidad que viene a combinarse perfectamente con la producción del patio y crear el balance y la variedad perfectos.

Sin prisa pero sin pausa. ¡Pa’lante en el 2016! Enhorabuena y éxito para todos los que laboran en estos medios y para todos ustedes, lectores de METRO, por su respaldo y fidelidad semana tras semana, año tras año. ¡BENDICIONES!