Columna de Padre Orlando Lugo: La navidad es para ateos y creyentes

¡La Navidad es para todos, ateos y creyentes! Es un tiempo en donde todos podemos aprender a ser mejores personas. Es una época en la que deben excluirse las…

Por Padre Orlando Lugo Pérez @PadreOLugo

24 dic 2015, 11:00 pm 2 min de lectura
Columna de Padre Orlando Lugo: La navidad es para ateos y creyentes

¡La Navidad es para todos, ateos y creyentes! Es un tiempo en donde todos podemos aprender a ser mejores personas. Es una época en la que deben excluirse las prejuiciadas críticas religiosas, para intentar encontrar ese mensaje común a todas las conciencias que nos invita a promover una coexistencia creacional en paz, amor y unidad. 

En esencia, la Navidad es la celebración cristiana que recuerda el nacimiento de Jesús. Su existencia no es un mero acontecimiento religioso, sino también histórico. El historiador judío Flavio Josefo, del siglo I, habló de Jesús en dos pasajes de sus Antiquitates judaicae. 

El primero de ellos es el célebre Testimonium Flavianu que dice: “Por aquel tiempo existió un hombre sabio, llamado Jesús, si es lícito llamarlo hombre; porque realizó grandes milagros y fue maestro de aquellos hombres que aceptan con placer la verdad. Atrajo a muchos judíos y gentiles. Era el Cristo. […] Pilato lo condenó a la crucifixión. Aquellos que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, porque se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él. Desde entonces hasta la actualidad existe la agrupación de los cristianos que de él toma nombre”.

La Navidad también forma parte de nuestra cultura puertorriqueña, y contemplar la encarnación del hijo de Dios en Belén nos podría ayudar a sacar grandes lecciones de humanidad. Por ejemplo, Dios, con su nacimiento, se quiso hacer presente en un mundo necesitado de alegría y esperanza. Al igual que él, también nosotros podemos decidir prioritariamente este nuevo año hacernos presentes en la vida de un hermano nuestro que sufre. Hay que hacernos presente en la vida de tantos niños que viven sin afecto, en la vida de tantos jóvenes esclavizados en las drogas, y en la vida de tantos viejitos que mueren de soledad. Allí, en donde un boricua se hace presente para ayudar y mejorar la vida de otro ser humano… es Navidad. 

Por lo tanto, por donde quiera que lo mires, la Navidad es buena tanto para los creyentes como para ateos. No le hace daño a nadie. Es positiva para nuestra sociedad. Atacarla, es otro signo de insensatez irracional que lo único que hace es promover el odio. ¡A celebrar sin complejos Puerto Rico! Feliz Navidad.