Columna de Yolanda Rosaly: Que mal... agradecidos son...
Aunque debe ser un asunto de todos los días, hoy son muchos los miembros de nuestra televisión y medios de comunicación en general que deberían estar dando…
Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly
Aunque debe ser un asunto de todos los días, hoy son muchos los miembros de nuestra televisión y medios de comunicación en general que deberían estar dando gracias de forma muy especial. Pasamos por momentos sumamente difíciles y aún en emisoras con excelentes números de ‘ratings’ la cosa no está fácil. Por esto me llama la atención los comentarios y actitudes de ‘divas’ y ‘divos’ que asumen algunos poniendo en riesgo su permanencia en los proyectos para los que trabajan.
En vez de agradecer la oportunidad y privilegio que les brinda la exposición que le ofrecen estos medios y, en muchos casos, ganar buen dinero por ello, ponen en riesgo sus trabajos con sus comportamientos arrogantes que rayan en la falta de respeto hacia sus compañeros de labores, entre otros.
¿He dicho nombre yo? Ellos saben quiénes son. Y hablo de artistas, reporteros, animadores, etc. de todos los canales incluyendo algunos llamados ‘alternativos’. Porque de todo se entera uno aunque no pulule por esos lares…
¿Qué les pasa? A la verdad que hay que estar bien enajenado de la realidad y borracho de ego para asumir una postura de “soy indispensable y me tienen que aguantar todo lo que haga y deje de hacer”. Y es que, repito, en Puerto Rico y donde quiera, todo se sabe.
Esas actitudes de prepotencia no me sorprenden pues, durante muchos años, he visto a decenas comportarse de esa forma tan desafortunada. Lo que me llama la atención, insisto, es que esa actitud prevalezca en momentos en que estamos llamados a ser humildes y agradecidos primero, con el Todopoderoso por contar con un medio para ganarse el pan y, segundo, con quienes los han seleccionado por encima de tanto talento existente en la Isla. La cosa no está nada fácil y el inventario de opciones amplio. ¡Ojo!
Los canales de televisión, radio y hasta la prensa escrita no han estado exentos del cantazo económico que viene sufriendo el país desde hace casi una década. Por ende, son muchos los ajustes que han tenido que realizar y que continuarán haciendo para mantener sus ganancias y, en muchos casos, sencillamente para continuar en el aire o circulando. Por ende, esto ha tenido como consecuencia –en muchos casos- el reducir y eliminar proyectos y recursos humanos. Tras esto, la única opción es escoger a los mejores que no tan sólo se miden por su talento sin por sus actitudes.
En fin, al que le caiga el sello que se lo ponga. Hacía mucho tiempo que quería y sentía que debía expresar todo lo anterior y llegó el momento indicado. Es Día de Acción de Gracias y confío en que el momento de la reflexión llegará y prevalecerá.
Así las cosas, yo sí doy gracias como tantos otros millones de seres que cuentan sus bendiciones y atesoran todo lo bueno que tienen a su alrededor. Por el trabajo y por el privilegio de hacer lo que me gusta, lo que me encanta, gracias Señor. Por una familia –propia y extendida- grande, feliz, saludable, unida y amada; por el amor incondicional de esos seres de cuatro patas, los hogareños y los callejeros; por los amigos del alma; por los ahijados que son los hijos que escogiste para mí; y, sobre todo, por Michelle, la niña que amo como si la hubiera parido; por su salud, su nobleza, su inteligencia y su amor. ¡Gracias Señor!
Agradezcamos, sobre todo, la capacidad que sólo el Todopoderoso nos proporciona de comprender, aceptar y amar a los demás a pesar de nuestras diferencias. Por el privilegio de conocer la inmensa paz que eso proporciona, Gracias SEÑOR, hoy y siempre. Amén.


