Cox Alomar: Plan fiscal no es creíble en Washington
El pasado candidato del Partido Popular Democrático (PPD) a comisionado residente en Washington reacciona a la vista pública ante la Comisión de Finanzas del…
Por Juan Carlos Melo @melodicespr
El pasado candidato del Partido Popular Democrático (PPD) a comisionado residente en Washington reacciona a la vista pública ante la Comisión de Finanzas del Senado federal.
¿Qué opinión le merece la audiencia celebrada ayer en el Senado federal?
—La vista dejó al descubierto, en primera instancia, que el modelaje fiscal del Gobierno de Puerto Rico (incluyendo sus proyecciones a futuro) carece de credibilidad en el Congreso. Los números del Gobierno simplemente no cuadran. Por consiguiente, el plan de ajuste fiscal del Gobierno está abocado al fracaso. No es creíble en Washington, como dejó entrever el economista Douglas Holtz-Eakin (expresidente del consejo de asesores económicos de la Casa Blanca). Es evidente que el Gobierno carece, además, de una estrategia coherente para allegarse adhesiones en el Congreso y de tal manera conformar una gran concertación demócrata y republicana a través de la cual articular una salida de la crisis.
¿Qué deparan los próximos meses?
—Mucha incertidumbre. Cabe la posibilidad de que en los próximos meses se le acabe el dinero al Gobierno sin que se haya llegado a un acuerdo con el Tesoro federal para allegar fuentes externas de liquidez que a corto plazo aseguren la prestación de los más esenciales servicios públicos (salud, seguridad y educación). Tal coyuntura desembocaría en el cierre indefinido del Gobierno con el agravante de que no aparenta haber un plan (ni local ni federal) con el cual atender tal catástrofe.
¿Cómo reaccionará el Congreso?
—La posibilidad de que se presente y apruebe legislación en el Congreso nombrando una junta federal de control fiscal es cada día más real. El colapso de la liquidez del Gobierno, junto a su completa falta de credibilidad, nos abocarán por ese camino. Así las cosas, tenemos que hacerle saber al Congreso que la crisis de Puerto Rico no es igual a la de Nueva York de los años 70 ni a la de Washington D. C. de los años 90. La nuestra es una crisis cuya génesis se encuentra enquistada en una relación colonial que ya no da para más. La junta federal de control fiscal sería inaceptable a menos que no venga acompañada de un proceso descolonizador en el que al final del camino el país finalmente coja el toro por los cuernos y escoja entre soberanía (asociada o independiente) y anexión. Juan Carlos Melo


