Columna de Rafael Lenín López: Tommy decidirá
Las primarias en el Partido Nuevo Progresista (PNP) las decidirá Thomas Rivera Schatz. No creo que las ganará, de optar por la gobernación del país como su…
Por Rafael Lenín López @LeninPR
Las primarias en el Partido Nuevo Progresista (PNP) las decidirá Thomas Rivera Schatz. No creo que las ganará, de optar por la gobernación del país como su futura aspiración, pero el expresidente del Senado tiene en sus manos esa candidatura en el partido azul.
El pasado domingo, tal y como se anticipaba, Ricardo Rosselló oficializó su candidatura al puesto político más alto del país. Más allá de demostrar que tiene capacidad de movilización, cosa que ocurre más bien a través de los alcaldes que lo respaldan, puso al descubierto lo que se sospechaba: quienes lo respaldan, sean mayoría o no dentro del PNP, tienen coraje y mucha hambre por ganar las próximas
elecciones.
Ese coraje aún no lo exhibe el grupo de Pedro Pierluisi. Muy atinado, a mi juicio, y siguiendo lo que dice el libro para un escenario como el que él enfrenta, se sigue presentando como el hombre de Estado que está por encima del proselitismo a destiempo. Sin embargo, me parece que deberá ir cambiando de estrategia, pues el grupo contrario lo hace lucir como uno demasiado pacífico ante los tiempos de guerrilla política que se avecinan.
Temprano el domingo, antes de que hiciera el anuncio poco sorpresivo, hablé con el candidato Rosselló en una entrevista transmitida luego por Noticentro. Además de tener el encuentro con su familia y el diálogo light que correspondía para ese momento del día, puse en la conversación temas pesados de Gobierno. Para mi sorpresa, me encontré a un aspirante más preparado para sostener la discusión pertinente a la situación actual del país. Lucía mejor adiestrado y entrenado para el juego mediático que es inevitable en la carrera que ha escogido.
Ya el lunes la lucha comenzó. Pierluisi tuvo que reaccionar, rompiendo el estilo que había seguido, y atacó a su oponente, invitándolo, además, a debatir, sabiendo que no hay disposición del grupo de Rosselló en exponerlo a ello. Evidentemente, Rosselló está siguiendo la estrategia de su papá, que no debatió durante la primaria a la que se enfrentó cuando intentó regresar a la política electoral. En aquel entonces, el exgobernador evadió el debate público. Sin embargo, no podemos adjudicar su derrota a esa estrategia. Entiendo que Rosselló Nevárez cometería un error de seguir esa ruta.
En medio de esta guerra que apenas comienza, hay un factor que todavía es un misterio: Thomas Rivera Schatz. El senador camina muy sigiloso, aglutinando sus huestes y midiendo la temperatura del agua de cara al 1.o de diciembre, cuando abre el proceso de radicación de candidaturas ante la Comisión Estatal de Elecciones.
Una candidatura de Rivera Schatz debilitará al grupo de Rosselló. Peor aún, una alianza con uno de los candidatos supondría la derrota automática del otro.
A mi juicio, ello ocurriría independientemente del binomio Rosselló-González, que ya se ha anunciado, o de la dupleta Pierluisi-Selhamer, que podría surgir en el camino.
Así que la pregunta es quién será el próximo candidato a la gobernación por el PNP. Mi conclusión es que Tommy lo tiene en sus manos y él lo decidirá.


