Columna de Rafael Lenín López: Colorín colorado

La repartición de puestos públicos en el Partido Nuevo Progresista (PNP) para el término que comenzará en enero de 2017 y la advertencia del liderato…

Por Rafael Lenín López @LeninPR

16 sept 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

La repartición de puestos públicos en el Partido Nuevo Progresista (PNP) para el término que comenzará en enero de 2017 y la advertencia del liderato legislativo popular de que no aprobará el plan fiscal como lo propondrá el gobernador nos lleva a una conclusión: colorín colorado, para lo que resta de este cuatrienio, este cuento se ha acabado.

Triste para el país.  Los políticos de turno han perdido la oportunidad al bate para atender los problemas con la rapidez que ameritan.

Por un lado, vemos al Partido Popular Democrático (PPD) que sigue desbandado políticamente y con una agenda gubernamental desorganizada. El plan fiscal apenas lleva una semana y un día de presentado, y ya está natimuerto. 

Durante la pasada semana, todos los días, el liderato legislativo del PPD da todo tipo de señales de que la supervivencia es individual y que no lo aprobará tal y como está planteado. Uno supondría que esto provocaría una crisis política en La Fortaleza y en la sede del partido en Puerta de Tierra.  Uno supondría, además, que ya se habrían presentado los proyectos de ley que deben plasmar en blanco y negro las propuestas del plan. Uno supondría también que las conversaciones entre el gobernador y los legisladores del PPD deben ser, en este punto, constantes e intensas. 

Pero no, el gobernador anda con un entourage en Washington reuniéndose con funcionarios de segundo nivel sosteniendo encuentros que Skype habría evitado en tiempo y dinero. 

A nivel político electoral, la desorganización en el Partido Popular es a tal punto que al día de hoy nadie ha sacado la cara para acompañar en la papeleta al gobernador y han postergado —otra vez— la resolución del tema del estatus delegando en un constitucionalista con un nombre rimbombante el análisis sobre el informe que presentaron varios exgobernadores estadolibristas.

Por otro lado, en el PNP, la situación luce igual de crítica.   Allí se percibe a un liderato con una brutal ambición por llegar al poder sin proponer cambios dramáticos en la forma de gobernar y encontrarles soluciones distintas a los problemas que enfrentamos.  Hay ambición por el banquete total, dijo una vez en un escenario similar, el hoy convicto Jorge de Castro Font.

Esta semana Jennifer González puso un pie al frente en la carrera por Washington y eso desató una desenfrenada carrera a destiempo por la presidencia de la Cámara de Representantes.

Mientras, este domingo tendremos el primer gran mitin político de cara al proceso electoral de 2016 con la presentación de Ricardo Rosselló como candidato oficial a la gobernación de Puerto Rico.

Así que, con este panorama electorero, en el que poca cosa importante pasa y a nadie le importa, el ciudadano de a pie no debe tener grandes expectativas con lo que ocurrirá de aquí a noviembre de 2016.  Resignación, porque, colorín colorado, este cuatrienio se ha acabado.