Columna de Padre Orlando Lugo: El aborto no es una opción, es un asesinato
Las palabras, sacadas fuera de contexto, que escribió el papa Francisco con respecto al pecado del aborto y al año jubilar de la misericordia, que comenzará en…
Por Padre Orlando Lugo Pérez @PadreOLugo
Las palabras, sacadas fuera de contexto, que escribió el papa Francisco con respecto al pecado del aborto y al año jubilar de la misericordia, que comenzará en diciembre, han reavivado un viejo debate representado entre los grupos denominados como provida y pro choice. El aborto no es un debate de religión vs. sociedad civil. Es, sobre todo, un debate moral, antropológico, científico y sociológico. Defender la vida es defender los derechos humanos.
Primeramente, es menester cuestionarnos qué dijo Francisco verdaderamente. En carta dirigida al presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Rino Fisichella, decidió que el pecado del aborto será absuelto de manera ordinaria por todos los sacerdotes, incluyendo los lefebvrianos, durante el año jubilar “a quienes lo han practicado y (estén) arrepentidos de corazón”.
En el mismo escrito afirmó que “uno de los graves problemas de nuestro tiempo es la modificación de la relación con la vida” y que “algunos viven el drama del aborto con una conciencia superficial”. Además, mira con especial ternura a las cientos de miles de mujeres que “llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección”. Por eso las invita a pasar por la experiencia sanadora del perdón de Dios. Francisco está consciente de que la industria lucrativa del aborto, que tantas campañas políticas financia, se aprovecha de la mujer para sacarle dinero en nombre de la “libertad de elección”. Curiosamente, luego de que las destruye emocionalmente, se olvida de que existen.
La novedad de estas declaraciones radica en que actualmente el ordenamiento jurídico eclesial otorga a los obispos el derecho a reservarse la absolución del pecado del aborto para ellos o para algún presbítero penitenciario. La razón pastoral es para garantizar un adecuada ayuda espiritual a la mujer que se practicó el aborto o a su cómplice. Pero para hacer más accesible el perdón divino a estas personas, el papa concede en el jubileo la facultad a todos los sacerdotes de manera ordinaria, sin necesidad de que los obispos la deleguen. En Puerto Rico ya esto se practica, pero parece que algunos recién se enteran.
Invito a todas las mujeres que han abortado a que no tengan miedo a elegir el perdón de Dios. Definitivamente, es la única manera de recuperar la paz de conciencia que los pro choice no tienen y que el aborto les quitó. ¡Ánimo!


