Columna de Yolanda Rosaly: Reflexiones a granel pa que te “jaltes”
¡Sonya me encanta! Soy su fanática y ella lo sabe. Tuve el placer de entrevistarla muchas veces, de apoyarla en cada uno de sus proyectos. Luego, trabajamos…
Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly
¡Sonya me encanta! Soy su fanática y ella lo sabe. Tuve el placer de entrevistarla muchas veces, de apoyarla en cada uno de sus proyectos. Luego, trabajamos juntas, lo que, para mí, resultó ser una extraordinaria experiencia. La Mami Sonya tiene un talento y personalidad únicos que la hacen un recurso excelente para cualquier proyecto dentro de los medios de comunicación. Dicho esto, paso a la realidad del mundo capitalista, de Puerto Rico, de la vida misma: por más fabuloso que sea nuestro desempeño laboral, en cualquier ámbito, no podemos pretender que un patrono —el que sea— nos mantenga empleados eternamente o hasta que nosotros entendamos conveniente.
Lo anterior puede sonar fuerte, cruel, pero es una verdad que tiene que ser dicha. Y no es la primera vez que manifiesto esto. Precisamente, cuando me tocó vivirla, sufrirla, así lo hice porque las cosas son como son y punto. En la mayoría de los casos y en estos tiempos que vivimos, cuando se nos anuncia que no seguiremos formando parte de un proyecto o empresa, se trata de una determinación de negocios, de dólares y centavos. Nothing personal, como dirían los gringos, sería la reflexión llamada a hacer.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la menea. Pero me parece que, en el caso de Sonya, como en el de Sylvia Hernández en WAPA, el de Giselle en la emisora radial Salsoul (hace un tiempo ya) y otros muchos, solo se trata de un asunto de economía y nada tenga que ver con su desempeño laboral.
Dicho esto, entonces y en realidad, despotricar contra jefes, ejecutivos, excompañeros o, sencillamente, insinuar —por más lindo que se escuche— que se cometió una injusticia puede resultar muy contraproducente. Al final, no creo que tenga como consecuencia que los reinstalen en sus posiciones y, por el contrario, de aparecer alguna oportunidad de trabajo en un futuro estarían cerrándose puertas.
Estoy clara de que no fue exactamente el caso de Sonya, pero sí el de Rocky the Kid y que, como ya todos saben, el asunto le pasó factura, pues la misma gerencia de WAPA confirmó que lo estarían demandando por las expresiones recientes que hizo en contra de la emisora en el caso del despido de Sylvia, etc.
Al mismo tiempo, no se trata de ser hipócritas y manifestar lo que no se siente, sino de ser prudentes a la hora de expresarse sobre quienes nos dieron de comer y nos firmaron los cheques por semanas, meses y hasta muchos años.
Claro, otra cosa pudiera ser la forma en que un patrono le informe a un empleado que se quedará sin trabajo. La verdad y la realidad no tienen que estar reñidas con la elegancia y el respeto. Por otro lado, y si realmente se entiende y se tienen pruebas sobre conductas ilegales por parte de un patrono, esos son otros 20 pesos. Pero, de nuevo, esto también tiene su foro y no es la prensa.
Así las cosas, nuevamente les digo que calladitos siempre nos vemos más bonitos y siempre estaremos empleaditos… Este mundo es redondo y pequeño. No se trata de cerrar puertas, sino de aprender y contar con oportunidades de exponerse a nuevas experiencias. No hay que insultar, ni tan siquiera insinuar nada sobre nadie. El que brilla brilla, y eso nadie lo podrá evitar.


