Columna de Yolanda Rosaly: Desacertado festival de dimes y diretes en radio y TV
Esto de las malas crianzas y “tiraera” pública, aparte de caerme como bomba, me deja perpleja, pues ¿cómo es posible que a estas alturas algún artista o figura…
Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly
Esto de las malas crianzas y “tiraera” pública, aparte de caerme como bomba, me deja perpleja, pues ¿cómo es posible que a estas alturas algún artista o figura pública piense que esto le va a beneficiar de alguna manera? ¡Absurdo! Lo único que al final ha conseguido todo aquel que ha manifestado este comportamiento en el pasado es perder seguidores, audiencia, fanáticos y, por ende, beneficio económico.
Pero esta semana hemos tenido un festival de dimes y diretes que, una vez más, nada ha aportado al contenido de los foros en el que cada uno se ha presentado. Sí, pudiera ser posible que temporeramente se refleje un aumento en la curiosidad de la gente y, por ende, en la sintonía o seguimiento de las carreras y ejecutorias de estos artistas. Pero pare de contar. A la larga les garantizo —y estoy segura de que coincidirá conmigo— que lo que permanecerá en la memoria de muchos será dicho desacierto. Lamentablemente, es así: solemos acordarnos más de lo malo que de lo bueno.
Desde Tego Calderón hasta Roque Gallart, conocido por todos como Rocky the Kid, hasta Pedro Juan Figueroa, sin dejar a un lado a La Burbu y al Molusco, todos han dicho lo inimaginable. Claro, de algunos de ellos no me sorprende pues es parte de su “trabajo” y hasta me parece que forma parte de su personalidad. Qué mal. Pero ¡ojo!, pues al final estas cosas siempre juegan en contra.
Quiero dejar bien claro que mi crítica no es personal. Bajo ninguna circunstancia voy a caer en lo mismo que ellos. Gracias a Dios, no forma parte de las exigencias de mis labores ni tampoco de mi carácter.
Para comenzar, Tego tiene que controlarse. No se trata de únicamente cantar y salir pa’ su casa sin bregar con todo lo que acarrea ser artista y deberse a un público. Si no le gusta la promoción, enfrentarse a las preguntas y la controversia, pues debería replantearse si escogió la carrera correcta.
En cuanto a Rocky, de quien soy fanática, uno nunca sabe las vueltas del mundo y arremeter contra los ejecutivos de un canal no es correcto, ni adecuado, ni bonito. Hay formas de hacer llegar tu sentir si esa era tu decisión: una reunión, una carta, etc.
Sobre Pedro Juan, nunca he comulgado con su estilo que aparenta ser muy avalado por el público. Fantástico, lo respeto. Pero entonces, cuidado con las líneas finas que van entre la sinceridad y la falta de respeto. Y, sobre todo, cuidado con las insinuaciones que rayan en mentiras y difamaciones.
Y, hablando de Pedro Juan, hay un refrán fabuloso que he usado anteriormente y que hoy viene más que nunca al caso y que le aplica a cada uno de los anteriores y los siguientes: “LO QUE DICE JUAN DE PEDRO HABLA DE JUAN Y NO DE PEDRO”.
La Burbu y Molusco se han visto involucrados en diversas controversias por olvidar el tan necesario “filtro” que debe acompañar a todo aquel que trabaje en los medios de comunicación masiva. Pero ambos han sabido manejar bastante bien ese asunto de la “honestidad ante todo”. Sin embargo, de nuevo, las líneas son muy finas y las consecuencias pudieran jugarles en contra en cualquier momento y sin vuelta atrás.
Así las cosas, repitan conmigo: “Calladitos nos vemos más bonitos”. No sabemos las vueltas que dará la vida y cuándo pudiéramos perder una gran oportunidad laboral y hasta una gran amistad por haber hablado de más. Aprendamos a soltar, a tolerar, a perdonar, a dejarle todo al Ser Supremo que nunca falla, nunca. Y, como también siempre les digo, éxito a todos.


