Columna de Juan C. Pedreira: Google se adentra al mundo de la medicina

Hace varios días, Google anunció que su compañía matriz se llamará Alphabet, y con estos cambios una nueva estructura financiera le permitirá una mayor…

Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira

23 ago 2015, 11:00 pm 3 min de lectura

Hace varios días, Google anunció que su compañía matriz se llamará Alphabet, y con estos cambios una nueva estructura financiera le permitirá una mayor separación a sus líneas de negocios —que van desde el popular buscador hasta el desarrollo de tecnología de automatización para automóviles—. Sin embargo, detrás de este anuncio hay algo más que un nuevo servicio de Google Maps o cambios a YouTube. Hay una necesidad de permitirle mayor flexibilidad para experimentar en áreas que típicamente no participan empresas de tecnología.

La pasada semana se anunció que la primera empresa independiente dentro de Alphabet se enfocará en nuevas tecnologías de las ciencias vivas. Google lleva más de tres años experimentando en soluciones de tecnología para la industria de la salud. Esto va a permitir acelerar sus proyectos de salud y expandir a otros nuevos.

El más conocido es un lente de contacto inteligente, que mide los niveles de azúcar en la sangre de los diabéticos. Este lente evitaría tener que pincharse y permitiría a los pacientes transmitir a sus médicos cada segundo datos que propiamente analizados podrían provocar cambios en alimentación y en las medicinas recetadas. La era de ir a un laboratorio y hacerse una prueba de sangre cada tres meses podría cambiar radicalmente.

Recientemente, Google adquirió la empresa Liftware, creadora de una cuchara eléctrica que se ajusta a los movimientos involuntarios de los pacientes de Parkinson y facilita su proceso de comer.

Otra de las áreas de mayor potencial es el proyecto de Alphabet que busca recolectar datos genéticaos y moleculares entre más de 125 personas. Esto para entender mejor qué características debe tener un ser humano saludable y eventualmente descubrir las causas de las principales enfermedades.

El proyecto denominado Baseline cuenta con un equipo de más de 70 científicos y, utilizando el poder de computación de Google, anda tras la búsqueda de patrones o biomarkers que pueden ayudar a los médicos a detectar enfermedades antes de que ocurran en los pacientes. Me parece que vamos a escuchar mucho más de este importante proyecto en los próximos meses.

Por ejemplo, con esta información a un paciente se le puede indicar con tiempo qué dieta debe tener o si hay que modificar su estilo de vida para evitar antes de que padezca de alguna enfermedad. Veremos más empresas trabajando en proyectos similares —como es el caso de 23andMe, que vende kits que te genera un reporte detallado con tu mapa genes.  Cuando esta información se comparta anónimamente y se procesasen estos millones de datos en sistemas sofisticados de computación se alterará la manera en que se practica la medicina. Ya verán.

Otro de los proyectos de Alphabet que me llama muchísimo la atención es la creación de diminutas nanopartículas magnéticas —que, al unirse a varias moléculas de nuestro cuerpo, va a poder identificar posibles áreas donde podríamos enfrentar algún problema de salud en el futuro—. El cáncer es una de las enfermedades en las que este tipo de tecnología podría ser de gran valor.

Hoy día nuestros datos de laboratorio y salud siguen viviendo en un folder escrito a mano y, si tenemos suerte, dentro de un récord médico electrónico. Hasta ahí se queda la información. Sin embargo, la entrada de una empresa como Alphabet al mundo de la salud abre un campo amplio de posibilidades.

Todavía seguimos tomando medicinas o recibiendo diagnósticos basados en estimados poblacionales o lo que funcionó en el pasado. Sin embargo, estamos entrando a una era en la que con toda esta información individualizada de diagnósticos y tratamientos insertado a sistemas masivos de computación van a permitir a los médicos tener a su alcance datos que les permitirá ofrecer diagnósticos y tratamientos más individualizados y potencialmente más eficaces.

Vamos rumbo a una era de medicina preventiva que,por primera vez recoge información médica en tiempo real y permite que sistemas computarizados analicen todos estos datos en una escala masiva. ¿Quieren una ventana al futuro? Vean lo que ha desarrollado IBM con el proyecto de la supercomputadora Watson. Ellos también, al igual que Alphabet están poniendo los ojos en la salud como el epicentro de esta revolución tecnológica.