Un verdadero lujo para el paladar criollo en Isla Verde

Almorzar o cenar frente al océano es un lujo, pero si se trata comida puertorriqueña elaborada con altas técnicas culinarias, sencillamente vivirá una…

Por Aiola Virella @AiolaVirella

11 ago 2015, 11:00 pm 2 min de lectura
Un verdadero lujo para el paladar criollo en Isla Verde

Almorzar o cenar frente al océano es un lujo, pero si se trata comida puertorriqueña elaborada con altas técnicas culinarias, sencillamente vivirá una experiencia del más allá.

Eso precisamente es lo que pretende la nueva oferta gastronómica del restaurante Café Tropical en el vestíbulo del Hotel Marriott Courtyard en Isla Verde. En un área espaciosa y abierta cuya vista da directamente al Océano Atlántico, el gerente general del hotel, José Padín recibió a la prensa para una degustación del nuevo menú a cargo del chef ejecutivo, Ricky Rivera.

El menú presentado se inspira en las riquezas de la cocina puertorriqueña. De hecho, el chef ejecutivo destacó que no es necesario irse de chinchorreo para degustar auténtica comida puertorriqueña, puede hacerlo en un ambiente refinado y con una vista espectacular en el hotel que ubica en el área turística de Isla Verde, rumbo a la zona de Piñones en Loíza. Mejor aún, se trata de comida típica, pero con un giro de alta cocina.

La jornada inició con el tradicional queso del país frito con salsa de guayaba. Este aperitivo fue el anticipo de lo que estaba por salir de la cocina, un menú completo de comida criolla. La carne frita, con su típico sazón criollo, estaba suave, pero sin perder el crujiente de su técnica de cocción.

Todos sabemos que el mofongo es protagonista del menú boricua, así que en el próximo plato el chef elaboró un trío de mofongo de yuca relleno de ensalada de pulpo, trifongo relleno de salmorejo de pollo y una mariscada servida en un mofongo de plátano. De este trío, debemos destacar el trifongo (mofongo elaborado con plátano verde, plátano maduro y yuca) en el que la mezcla de sabores fue muy acertada.

El chillo frito servido con arroz blanco, habichuelas y yuca frita fue una de las estrellas de la jornada. El sazón del pescado fue acertado y el crujiente de la piel del pescado le dio el toque que siempre busca el paladar boricua. El churrasco servido con majado de viandas también fue uno de los platos favoritos de los comensales, quienes destacaron la riqueza del majado.

Ya para el turno de los postres, el chef optó por presentar otro trío. Se sirvió bizcocho tres leches, tembleque y flan de queso. Todos los postres tenían un toque especial como frutas frescas y dulce de leche, entre otros.

Después de este banquete y aún con la vista perdida en el infinito del océano, un café negro, cortadito o con leche, nos recuerda que es momento de retornar a la realidad laboral… pero ya sabemos que en el Marriott Courtyard hay un pedacito de paraíso para los sentidos de la vista y el gusto.

Algunos platos en el menú
•    Queso del país frito con guayaba.
•    Carne frita.
•    Mofongo de yuca relleno de ensalada de pulpo
•    Chillo frito con arroz blanco,  habichuelas y yuca frita.