Columna de Yolanda Rosaly: A Yolandita el amor no la dejó hecha m...
Con la boca es un mamey. Eso es lo que pienso cada vez que escucho o leo un comentario o crítica a Yolandita Monge por cualquier decisión que tome sobre su…
Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly
Con la boca es un mamey. Eso es lo que pienso cada vez que escucho o leo un comentario o crítica a Yolandita Monge por cualquier decisión que tome sobre su vida personal o carrera artística tras la muerte de su esposo Topy Mamery. Cuando dijo, luego de la tristeza y frustración de haber perdido a su compañero, que no cantaría más, le cayeron encima. Ahora que decide hacerlo, también la condenan porque “hizo lo contrario a lo que dijo”. ¿Y usted, y yo, y todos… cuántas veces hemos dicho que vamos a hacer una cosa y luego cambiamos de parecer por la razón que sea? A la verdad que esa constante condena a las figuras públicas por cada cosa que hacen o dejan de hacer tiene que ser una tortura.
Y estoy segura que para Yolandita no ha sido tan solo un martirio la crítica del pueblo, en todo el sentido de la palabra, sino como dice su nuevo tema musical, el haber tenido que ‘aprender a vivir sin ti’, sin el amor de su vida, sin Topy. No me cabe la menor duda que lo amó sin medida y como Dios manda: en la salud y en la enfermedad, en las buenas y en las malas, todos los días de su vida, hasta que la muerte los separó… Porque sepa usted que no siempre los tiempos fueron de riqueza y abundancia; hubo muchos malos, de carencia, de enfermedad. Y ella siempre estuvo allí.
Para Yolandita tampoco valieron los ‘deslices’, los desacuerdos, las controversias ni nada de eso que muchas parejas viven, pero que casi todas callan o, por lo menos, nadie se entera de lo que sucede por tratarse de personas privadas.
No la critico, no la condeno. No es perfecta, ni yo, ni usted, ni nadie. Es más, la admiro por su valor. Aunque hay quien dice que eso es falta de amor propio y dignidad, también veo y respeto el otro lado de la moneda, como bien lo dice en la Biblia (Corintios 13):
El amor es paciente, es bondadoso; el amor no es envidioso, no es jactancioso, ni orgulloso;
El amor no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
El amor no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.
El amor todo lo sufre, todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta…
Yolandita tiene otra definición, menos cristiana, muy particular, pero igualmente razonable, en el tema ‘El amor’ que interpreta y que ya es un clásico en su repertorio. Sí, ese mismo, el que sin dudas y finalmente la dejó hecha mierda… Pero, todo parece indicar que, agraciadamente y también como dice esta canción, “el amor te ve, te ve y se apiada”. A pesar de lo vivido con Topy y el calvario con su hija mayor Noelia, hace unos días la vi estrenando su nuevo vídeo musical y lista para presentarse nuevamente en concierto.
Así las cosas, dejemos de pasar juicio y apoyemos a Yolandita. Y no lo digo como obra de caridad o por compasión sino en respaldo a su gran talento, a la admiración que siempre le hemos tenido a una gran artista que por décadas se dedicó a entretenernos con su música y todos sus talentos. Ella tiene el perfecto derecho a continuar trabajando honrosamente en lo que mejor sabe hacer y ganarse el pan y, mejor que eso, el aplauso y respaldo de un público que le debe mucho. ¡Éxito, y adelante siempre!


