Columna de Padre Orlando Lugo: “No gasten energías en divisiones ni enfrentamientos"

¡Se los dije! Fuimos los primeros en advertir sobre la importancia de la visita que los obispos de Puerto Rico harían al papa Francisco la primera semana del…

Por Padre Orlando Lugo Pérez @PadreOLugo

11 jun 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

¡Se los dije! Fuimos los primeros en advertir sobre la importancia de la visita que los obispos de Puerto Rico harían al papa Francisco la primera semana del mes de junio.

Francisco habló claro, y los católicos entendimos bien lo que nos expresó. Lo único lamentable de todo este acontecimiento fue la parcialidad con que se difundió el verdadero mensaje de Francisco en algunos medios de comunicación. Me parece que la falta de preparación seria en la especialidad del periodismo religioso hace que se publiquen notas muy ambiguas y estereotipadas sobre el hecho religioso que tanto influye en la cultura y sociedad. “La inmensa mayoría de los periodistas que no tienen conocimiento especializado en religiones cometen frecuentemente horrores y errores al publicar información…”, escribió con razón la periodista Mariliana Torres el pasado mes de abril en Metro

Profundicemos entonces en lo que el papa sí dijo a los obispos y, en ellos, a todos los católicos. Pidió que “no gasten energías en divisiones y en enfrentamientos, sino en construir y colaborar”. En toda comunidad humana existen enfrentamientos, también dentro de la Iglesia. No obstante, la razón y la voluntad, cualidades exclusivas de la persona, dan la posibilidad de vencer esos obstáculos en virtud del bien común. Pero no solo los clérigos debemos evitar divisiones y enfrentamientos, sino también los laicos, en especial los católicos que ocupan puestos públicos. ¿Acaso no son los enfrentamientos y las divisiones los que tienen a este pueblo parado en la nada? El sello nos pega a todos.

Dice el papa: “sepan tomar distancia de toda ideologización o tendencia política que les pueda hacer perder el tiempo”. La ideologización es la absolutización de un conjunto de ideas. Esto nunca es correcto ni dentro de la Iglesia ni fuera. Por eso el papa llamó la atención sobre los embustes de la llamada ideología de género, que “en nombre de una sociedad más libre y justa” se cuestiona la verdadera “complementariedad entre el hombre y la mujer”.

Habló de luchar en contra de la violencia doméstica, la corrupción, el narcotráfico y la emigración. Pidió que colaboráramos en la búsqueda de caminos para sanear la economía y la desocupación, que no promovamos sistemas políticos concretos, pero que sí iluminemos el debate público desde la fe, camino seguro para la justicia social. Ha dicho.