Opinión: ¿Conoces cuáles apps usan tus hijos?
Muchos adultos han optado por abrir cuentas de Facebook para seguirle los pasos a sus hijos en las redes sociales. Sin embargo, esto no basta. Les tengo malas…
Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira
Muchos adultos han optado por abrir cuentas de Facebook para seguirle los pasos a sus hijos en las redes sociales. Sin embargo, esto no basta. Les tengo malas noticias, la mayoría de los jóvenes han mudado gran parte de sus conversaciones a otras plataformas digitales para evadir la sombra de sus padres. Es así. Sus hijos no quieren a un padre opinando y comentando sobre todo lo que hacen en las redes sociales. Por esta razón, es importante educar a los hijos de los peligros que hay dentro de estas plataformas y promover un diálogo sano para que puedan darle buen uso a toda esta tecnología y que no caigan víctimas de criminales.
Un interesante fenómeno ha sido la proliferación de plataformas de chat como WhatsApp, Snapchat, Kik, ooVoo y Tango, en las que el compartir fotos, videos y mensajes se da en un ambiente mucho más cerrado entre uno o un pequeño grupo de amistades. Estas son las nuevas redes sociales. Un ambiente mucho más controlado en donde el espionaje de los padres está vetado. El crecimiento de estas apps de mensajería es tan grande que juntos tienen una audiencia global mensual de 2,125 mil millones de usuarios, exactamente la misma cantidad que tienen todas las redes sociales juntas. El escrutinio público al que muchos de estos jóvenes son sometidos —al son de likes, unfollows, comentarios positivos o negativos— son el detonante para que muchos opten por mudarse.
A continuación las apps que todo padre debe conocer para que sus hijos se mantengan seguros en la Internet. Kik: tiene más de 200 millones de usuarios globalmente y es una alternativa al WhatsApp. El mayor riesgode Kik es que, a diferencia de WhatsApp que utiliza el número de teléfono para crear la cuenta, cualquiera puede abrir una o varias cuentas utilizando solamente un e-mail. Es una plataforma popular para sexting con extraños y hasta para depredadores sexuales. Mucho ojo.
Snapchat: está pegao’ entre los jóvenes. Es la plataforma más mainstream y es la tercera red social más utilizada entre los millenials luego de Facebook e Instagram. Lo importante es recalcarle a nuestros hijos que todo lo que se compartan en esa plataforma podría caer en manos de otras personas. Nada es 100 % privado en la Internet.
También hay muchísimas otras redes sociales ganando popularidad, como Yik Yak, Ask.Fm, Tinder, Whisper y Omegle son algunas que representan potencial peligro sin no se les advierte a los hijos. En estas apps abunda desde el cyberbulling y hasta depredadores sexuales.
La pasada semana tuve la oportunidad de entrevistar a un oficial del ICE, agencia encargada de velar sobre estos asuntos de crimen cibernético, y este apuntó a un marcado aumento en la cantidad de víctimas menores de edad en la Internet. Me comentó que los criminales se mudaron a las redes sociales utilizando predominantemente las apps. Entre las técnicas que más utilizan son el sextorsión en el que víctimas son seducidas a compartir fotos sexuales para luego solicitar favores y hasta dinero a cambio de que las imágenes no sean compartidas en las redes sociales. También es cada vez más frecuente la instalación de malaware en los smartphones para tomar control de tu celular. La mejor manera de protegerse es no abrir ningún enlace que llegue sin ser solicitado vía e-mail, Facebook o cualquier otra red, además de advertirle a los hijos que no importa cuán real se vea un perfil de una red social, existen profesionales del engaño merodeando estos lugares.
Otras recomendaciones son deshabilitar la funcionalidad de GPS de la cámara del celular de tus hijos e indicarle que no marquen fotos con localizaciones y la suban a las redes sociales. Es importante que le dejemos saber a nuestros hijos que si utilizan un teléfono nosotros tenemos el derecho de mirar sus mensajes, apps y todo lo que guarden en el celular. Debe existir una apertura completa con los hijos para ayudarlos a manejar toda esta tecnología. No basta con darle el celular en su caja y entregárselo ciegamente, hay que llevarlos de la mano para prevenir problemas en el futuro.


