La publicidad necesita transformarse a la realidad digital

Los usuarios de Internet tienen hoy día mayor control para limitar la cantidad de publicidad que reciben diariamente. Desde plataformas de subscripción como…

Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira

12 abr 2015, 11:00 pm 4 min de lectura
La publicidad necesita transformarse a la realidad digital

Los usuarios de Internet tienen hoy día mayor control para limitar la cantidad de publicidad que reciben diariamente. Desde plataformas de subscripción como Netflix, hasta la utilización de AdBlock para “limpiar” las páginas web de anuncios — la suma de todo esto representa un serio problema para las marcas, medios de comunicación y agencias de publicidad, que verán las oportunidades de transmitir sus mensajes a una audiencia digital mucho más reducida. Si a esto le sumamos que hay cada vez hay menos personas consumiendo medios tradicionales, tenemos una “tormenta perfecta” que hará sumamente dificil mercadear productos y servicios en los próximos años — ni hablar de como esto va a afectar la industria del entretenimiento, artistas y todo tipo de creadores de contenido.

Veremos en los próximos años a que ese consumidor sofistifcado, educado y con ingresos, dispuesto a pagar por contenido digital con tal de evitar ser sometido a publicidad que no añade ningún valor a su vida. En la medida que se continué haciendo publicidad tradicional y tirandolo en una plataforma digital, habrá un exodo masivo de consumidores premium a medios pagos, libre de anuncios. Si queremos mantener estos consumidores dentro del ecosistema de publicidad, hay que comenzar a reexaminar la manera que se les habla. Los consumidores ya no son entes pasivos que tienen que ‘chuparse’ los anuncios porque no tienen más remedio. Los anuncios que no valen la pena se sacan al son de un ‘click’ en YouTube.  Lo mejor de todo, es que los medios digitales permiten medirlo todo, incluyendo si las campañas digitales están funcionando o no. Ahora por primera vez los anunciantes van a saber si la gente está prestando atención. Ya no hay secretos. Todo se puede examinar hasta el último centavo.

Capitalizando en estos usuarios que evaden la publicidad a como de lugar, Google continúa experimientando con un servicio llamdo “Contributor” donde se paga $3 al mes por navegar páginas web sin ningún tipo de anuncio. Al momento está en periodo de prueba, pero si da resultado podría representar una nueva era commercial free en la web. Y esto no se detiene. YouTube lanzará en las próximas semanas, un servicio de subscripción paga que elimina por completo todos los anuncios. Google se mueve rápidamente aún cuando representa un conflicto directo con su servicio de publicidad digital. Ellos conocen lo que sus usuarios están haciendo en la Internet mejor que cualquier empresa. Google sabe que hay más de 150 millones de personas en el mundo utilzando la tecnolgía de ad blocking — sin embargo saben que pueden revertir esta tendencia ofreciendo una solución legal y/o ética a esta situación. De no hacerlo se exponen a perder miles de millones en publicidad en los próximos años.

Las redes sociales tambien buscan hacer dinero sin atagonizar a sus usuairos con publicidad intruisiva. Por ejemplo, Instagram tiene un equipo interno llamado “Creative Shop” que trabaja con las marcas para hacer posts que parezcan hechos por un usuario común. La idea del equipo, es evitar que se vea un anuncio común. Instagram busca que las marcas que utilizen su plataformad de manera que “se expresen como una persona y que respeten a la comunidad”. Un claro recordatorio a las empresas que siguen traduciendo a digital las mismas campañas que llevan haciendo hace 50 años — al son de un “slogan” y la marca proyectada como la “super estrella”. Todavía se siguen creando campañas de publicidad en Puerto Rico como si aún vivieramos en la era de Mad Men. Eso ya caducó. Lamentablemente se sigue haciendo lo mismo y las empresas esperando un milagro en sus campañas digitales.   Capitalizando en estas debilidades de las agencias de publicidad, Instagram, Facebook, Twitter y Google han creado departamentos creativos internos para darle apoyo directo a las marcas. En otras palabras, estos gigantes de la Internet van directamente a competir con las agencias de publicidad. El dominio de estas plataformas en análisis de datos, segmentación e nnovación será el jaque mate que transformará la publicidad en los próximos años.

Las nuevas generaciones de consumidores buscan una conexión real y sincera con las compañías y marcas que utilizan. Los otros días tuve la oportunidad de ver en el nuevo app Periscope como el CEO de T-Mobile tuvo una conversación real y sincera con sus clientes. Era como si estuviera hablando con un amigo, el con su smartphone, contestando preguntas de todas clases en un ambiente libre de slogans y sin un libreto de un relaciones públicas. ¡Genial!

El resultado de toda esta publicidad desenfocada a esta nueva era digital ha despertado a toda una generación que busca a toda costa evitar la publicidad — aún pagando por servicios de subscripción con tal de no ser invadidos con este insesante ruido publicitario. Solo basta con escuchar anuncios de radio o televisión de dealers de autos ofreciendo “ofertas irresistibles solo este fin de semana”. ¿En serio que todavía piensan que esto captura la atención de los compradores? Gente, el que va a comprar un carro ya cuenta con un arsenal de información cortesía de Google. La información es infinita y las maneras de comparar ofertas están disponible al toque de un click. Pensemos en publicidad que de valor, que converse, que ponga al cliente primero y que brinde soluciones. El bla bla bla es del jingle es cosa del pasado.