Perelló sobre el IVA: "Lo que tiene que ver con la educación privada sí va a tener cambios"
Economistas coinciden en que el IVA no tendría un efecto inflacionario ni cascada. Sin embargo, recomiendan que no se aplique a la educación ni a la salud
Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina
El presidente de la Cámara, Jaime Perelló, aseguró hoy que la propuesta reforma contributiva sufrirá cambios, sobre todo en lo que respecta la aplicación del impuesto del valor agregado (IVA) a la educación privada. Esto no significa que la educación privada podría estar exenta del impuesto, sino que se está evaluando cómo evitar que las instituciones y los estudiantes salgan afectados, bien sea mediante créditos o cualquier otro mecanismo.
“Para mí, la educación no es un gasto, es una inversión, y hay que trabajarlo de manera diferente. Cómo lo vamos a hacer para que al final del camino se beneficien nuestros estudiantes es lo que vamos a estar viendo durante todo este proceso de vistas públicas. Pero te puedo adelantar que lo que tiene que ver con la educación privada sí va a tener cambios a lo que ha sido el proyecto originalmente radicado por el ejecutivo”, manifestó Perelló a los periodistas tras participar de una vista pública de la Comisión cameral de Hacienda en la que se presentaron distintos economistas del país.
Sin embargo, este tratamiento especial no necesariamente aplicaría a la salud, ya que, tras preguntársele al líder cameral si los servicios médicos también estarían exentos, este respondió que “todo el mundo quiere estar exento y nadie quiere pagar. La realidad es que para que esto funcione debe tener los menos agujeros posibles… Para todas las recomendaciones va a haber espacio”.
Sus declaraciones surgen luego de que el panel de economistas compuesto por Antonio Herrero, Ramón Cao García, Antonio Fernos Sagebién, José Toral y Gustavo Vélez coincidieran en que la educación y la salud deben estar exentas de la aplicación del IVA. “La tendencia en Europa es que los servicios educacionales tienen tasa cero… ¿Por qué vamos a subsidiar la educación a nivel público y no en el privado si el fin es el mismo?”, expresó Fernós Sagebién, catedrático auxiliar de la Facultad de Ciencias Económicas del Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana.
Deficiencias del proyecto de reforma contributiva
Los economistas coincidieron en que el IVA es un sistema adecuado, aunque no necesariamente como se plantea en el proyecto de reforma contributiva. “No existe un acuerdo social de cuál ha de ser la base del impuesto. Tampoco se ha explicado cuánto es lo que debe recaudar… No se ha explicado por qué el fisco necesita $1,200 millones adicionales”, sostuvo Cao García.
Tampoco se hace mención de cómo se reestructurarán las finanzas del Gobierno para reducir los gastos y promover la inversión pública. “No se menciona cómo el modelo contribuye al crecimiento y desarrollo económico del país”, puntualizó Fernós Sagebién.
Por otro lado, los economistas coincidieron en que es necesario que se reste discreción del Departamento de Hacienda en la aplicación del IVA y la entrega de reembolsos a los consumidores. Toral específicamente mostró tres preocupaciones: “la amplitud que se le provee al Departamento de Hacienda para preparar, interpretar y poner en vigencia la ley”, “el impuesto a las ganancias de capital a largo plazo” —al que consideró “confiscatorio”— y “el impuesto a los pagos hechos por la educación privada”.
Además, los economistas sostuvieron que, aunque el IVA no tiene efecto inflacionario ni cascada, sí podría afectar a las clases más pobres por tratarse de un impuesto regresivo.
Sobre el particular, Cao García manifestó que el problema primordial lo tendrán “los pobres que trabajan”, por lo que recomendó que se aplique un crédito por trabajo a los que tengan ingresos menores de $30,000 y no reciban ayudas económicas del Gobierno. Además, mostró preocupación con el método de reembolso que se utilice para devolver el IVA a ciertos sectores, ya que “podría ser una pesadilla administrativa, así como una fuente de fraude”.
Por otro lado, Cao García señaló que podrían aplicarse distintas tasas de IVA, de manera que, por ejemplo, a los alimentos se les aplique una tasa menor a la del 16 % propuesto en la reforma. Sobre esto, Perelló indicó que “nada está descartado”, pero que “el único problema con esto es que hace más difícil la fiscalización, no cabe la menor duda, y hace el sistema un poco más complejo, pero tenemos que adaptarnos a nuestra realidad”.
Además, el economista consideró que se debe prestar más atención a la “tributación de empresas”, que está “ausente” en el proyecto, para cobrarle impuestos a sectores que reciben tratos preferenciales que en muchos casos “no tienen justificación económica alguna de clase alguna”. Ante esto, recomendó la creación de una comisión técnica independiente sobre la tributación de empresas que en cierto periodo rinda un documento en el que presente recomendaciones para “un sistema tributario racional para las ganancias o ingreso neto de las empresa haciendo negocios en Puerto Rico”.


