Opinión: Realidad después del hangover del CES 2015

Todos los años para esta misma fecha se lleva a cabo el Consumer Electronics Show (CES), el festival de tecnología más grande e importante del mundo con la…

Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira

11 ene 2015, 11:00 pm 3 min de lectura

Todos los años para esta misma fecha se lleva a cabo el Consumer Electronics Show (CES), el festival de tecnología más grande e importante del mundo con la participación de más de 160 mil personas.
Ciertamente es el Disney World de los amantes de la tecnología. Pero, el ruido es tan grande que muchas veces se pierde de perspectiva las tendencias y los productos que van a ser relevantes para la mayoría de nosotros en los próximos años.

La tendencia de la Internet de las cosas, en el que todo nuestro entorno va a tener algún tipo de conexión a la Web es ciertamente lo más interesante del CES 2015. La tecnología será parte esencial de todo nuestro hogar de ahora en adelante. Desde bombillas inteligentes (Philips Hue) hasta cerraduras (Kevo Smart Lock) que puedes abrir con tu teléfono. El control remoto de nuestra vida será aún más el smartphone. Si no puedes ahora despegarte de tu celular, ya verás en cinco años.

La tecnología wearable también promete cambiar nuestra manera de vivir y mantenernos saludable. Durante el CES se presentaron adelantos que parecen sacados de un libro de ciencia ficción. Desde medias inteligentes (Sensoria Fitness Socks) que se ajustan al caminar del usuario y te da recomendaciones vía una app de cómo ser un mejor corredor.

Al final del día, el CES se ha convertido en un gran carnaval para presentar tecnología que nunca verá la luz del día o que tal vez termine en una mesa de liquidación de alguna tienda por departamento.

Entre los productos absurdos está un Walkman Sony de $1,100 y hasta un smartphone marca Lamborghini de $6 mil. Hay que entender que muchas de las cosas que se presentan en CES son pruebas de concepto y algunas cosas como un band aid que mide la temperatura de tu bebé (TempTraq) que no tiene ni aprobación de agencias como la FDA.

El problema de este evento es que cada vez más la innovación está llegando por medios de aplicaciones y no tanto con hardware como solía suceder hace algunos años atrás. La presentación del servicio Dish Sling TV en el que por $20 puedes ver desde ESPN hasta Disney Channel le mereció hasta un premio CES Best In Class 2015. Esta movida de Dish es enorme y promete acelerar el proceso del cord cutting, en el que cada vez vemos más contenido vía Internet.

Y como todos los años, en el CES presentaron nuevos televisores. Hay que entender que los manufactureros de televisores están en una lucha por mantener su negocio rentable y buscan  “enamorar” a los consumidores con tecnología que los haga decir “yo necesito cambiar mi televisor”.

Lo intentaron en el 2013 presentando televisores 3D y fracasaron. En el 2014 televisores curvos. Ahora en el CES 2015 se enfocan en vender las maravilla del ultra high definition 4K o, en palabras sencillas, un televisor HD con mayor resolución. Fantástico. El problema de estos manufactureros es que no entienden que su industria evolucionó. Están desesperados invitando cientos de periodistas a jangear a Las Vegas, Nevada, para que puedan convencer a los tech freaks que es hora de cambiar su televisor. ¿Qué sucede con el resto de los consumidores?

El problema recae en dos factores. Uno, el televisor ya no es la única pantalla que tenemos disponible para entretenernos e informarnos. Utilizamos smartphones, tablets y laptops para ver el mismo contenido que utilizábamos antes en un televisor.  Ese  televisor ya no es el centro de atención en el hogar. Segundo, no hay ningún proveedor de cable televisión o satélite ofreciendo contenido 4K o UHD en este momento.

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