Opinión: Tecnología amenaza los trabajos tradicionales
En los próximos años, el mundo laboral enfrentará grandes cambios provocados por sistemas avanzados de tecnología que serán mucho más inteligentes y en los que…
Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira
En los próximos años, el mundo laboral enfrentará grandes cambios provocados por sistemas avanzados de tecnología que serán mucho más inteligentes y en los que hará falta menos empleados. Esto, a su vez, implicará a industrias que se suponían estuvieran inmunes a estas amenazas tecnológicas. La transformación digital tocará las puertas de auditores, abogados, médicos, entre otros.
La tecnología ha democratizado la comunicación, ha abierto la puerta a mayor conocimiento y ha permitido el acceso a entretenimiento casi ilimitado. También nos ha ayudado a expandir los negocios fuera de las costas de Puerto Rico. El poder que les da a los pequeños comerciantes plataformas como eBay y Amazon son incalculables. Lo mismo está ocurriendo con todas estas apps de la nueva economía del compartir, como Airbnb, que permiten hacer dinero extra alquilando habitaciones en tu hogar. O el caso de Uber, en el que puedes ganar dinero ofreciendo transportación a otros con tu propio auto.
Lo interesante es que hoy en día los empresarios pueden crear empresas con cantidades mínimas de empleados. WhatsApp se vendió por $16 mil millones y tenía 55 empleados. Cuando vendieron Instagram por $1,000 millones, tenía 13 empleados. Un actor no necesita de un canal de televisión para encontrar el éxito. Puede crear el suyo en YouTube y conectar con millones de televidentes. Un escritor no necesita de una casa publicadora cuando existe Amazon que le permite publicar electrónicamente y sin intermediario.
Esto no ocurre solo en las industrias de servicio en las que se está haciendo más con menos. En cambio, en el mundo de la manufactura la tendencia será hacia producir con mayor utilización de robots. La tecnología que sacudirá el mundo laboral incluye máquinas inteligentes que procesarán millones de datos y tomarán decisiones que típicamente realizaba un humano y una mayor expansión de robótica. Ya las primeras señales las estamos viendo. Google desarrolla tecnología que permite que un auto maneje solo sin la necesidad de un conductor. Esto podría provocar en un futuro la pérdida de empleos en el campo de la transportación. En el caso de la salud, IBM trabaja con la supercomputadora Watson para acelerar la transformación de la medicina.
También la caída dramática en el costo de almacenaje de información —provocada por el aumento en el poder y la capacidad del cloud computing— acelerará la cantidad de servicios y aplicaciones que darán paso a mayor automatización de productos y servicios que hoy en día son realizados por humanos.
Un editorial de la revista The Economist señala que los empleados de bajas destrezas son los que están más vulnerables a ser remplazados por tecnología próximamente. Ante esta tendencia, sugieren que los Gobiernos eliminen leyes proteccionistas que impiden la evolución de las industrias y, en su lugar, enfoquen recursos a mantener una educación continua más allá de un estudio universitario. De la misma manera que evoluciona la tecnología, debemos evolucionar en nuestros trabajos. La educación tiene que ser constante, y el Gobierno, facilitador en este proceso de transformación laboral. Las oportunidades empresariales son enormes, pero hay que salir a buscarlas, pues no van a llegar en un anuncio clasificado ni entregando un resumé.


