Opinión: Un mismo rumbo
Los cambios en el equipo fiscal del gobernador Alejandro García Padilla reafirman el compromiso de esta administración por mantener un mismo rumbo —trazado…
Por Armando Valdés @armandovaldes
Los cambios en el equipo fiscal del gobernador Alejandro García Padilla reafirman el compromiso de esta administración por mantener un mismo rumbo —trazado desde enero de 2013— en cuanto a la política económica de Puerto Rico.
Ninguno de los integrantes de este nuevo equipo es un principiante. La figura más importante, la de la principal oficial de finanzas públicas, Melba Acosta, es ampliamente reconocida por su labor encomiable frente a Hacienda. El CPA Juan Zaragoza ha sido un asesor principal de dicha agencia y tiene vasta experiencia en temas contributivos. Y el CPA Luis Cruz dirigió la Comisión de Hacienda de la Cámara por los pasados dos años.
En fin, todas son designaciones que les envían un mensaje a los mercados de seriedad y continuidad en la ejecución de una estrategia financiera que ha solventado las maltrechas finanzas del Estado. Más aún, me atrevo a predecir que la designación de Cruz, con quien he tenido el honor de trabajar en el pasado, será vista de aquí a pocos meses como uno de los mayores aciertos de este Gobierno. Es un hombre íntegro, humilde, trabajador y, como pocos otros, conocedor de la cosa pública.
Cuando este Gobierno inició su gestión, encontró la mayor crisis económica y gubernamental desde la Gran Depresión. A pesar de tener todo el poder del aparato público, sin los obstáculos de un partido opositor dominando las decisiones legislativas, el PNP no atendió el déficit estructural, botó 30,000 empleados públicos, así hundiendo la economía del país, y, para esconder su ineptitud y repartir chavos largos en contratos a los amigos del poder, tomó prestado más de $16 mil millones, liquidando por completo nuestro crédito, y despilfarró $7 mil millones en fondos ARRA.
En cambio, este Gobierno ha promovido un plan que consiste en tres principios. Primero, la estabilización del cuadro fiscal público; segundo, la reactivación a corto plazo de la economía; y, tercero, la diversificación de la economía a largo plazo.
En los tres renglones se comienzan a ver indicios positivos. A pesar de las enormes presiones y las degradaciones crediticias, el Gobierno no ha perdido acceso al capital y se ha mantenido operando. La próxima reforma contributiva debe crear las condiciones para que se estabilice el erario público a largo plazo.
Mientras tanto, la economía muestra señales de un repunte. El énfasis en la creación de puestos de trabajo durante los primeros 18 meses dio frutos, según el Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos, con 10,000 empleos netos creados en el sector privado durante el último trimestre del 2013 —la cifra más alta desde 2003— y otros 5,000 empleos privados creados en agosto de 2014. La diversificación, por otro lado, se evidencia con la expansión del turismo, la agricultura y la entrada de nuevas empresas aeroespaciales.
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