Opinión: ¡Todos somos Dolores Esperanza!
¡Bendita sean la televisión y las redes sociales! Desde la creación de ambas, es mucho lo bueno y lo malo que se ha dicho sobre estos medios de comunicación…
Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly
¡Bendita sean la televisión y las redes sociales! Desde la creación de ambas, es mucho lo bueno y lo malo que se ha dicho sobre estos medios de comunicación masiva que, sin dudas, han cambiado la historia de la humanidad en todo el sentido de la palabra. Hoy lo simplifico y agradezco su existencia en algo que me toca muy de cerca: la protección y ayuda a los animales.
Quien me conoce sabe que soy lo que llaman una animal lover, de las de verdad. Es algo que me enorgullece y me provoca dormir satisfecha tras tener la dicha de poder ayudar a estos seres que no tienen voz, ni forma de pedir ayuda, ni procurarse una vida razonablemente feliz como merece cualquier criatura de Dios.
Pero más me alegra que en estos medios de comunicación trabajan muchos animal lovers que utilizan el recurso que tienen a la mano para lograr resultados maravillosos. Años atrás, cuando la conciencia no era tanta ni la ley tan severa, fueron muchos los animalitos que sufrieron y murieron sin que nadie le extendiera la mano. Y la televisión no era opción, pues era una época en la que muchos pensaban que eso de andar defendiendo a los animales era “una bobería”.
Gracias a Dios, todo ha cambiado y las informaciones sobre abusos a animales de todo tipo, no importa el lugar de origen, son noticia de titular. No obstante, allá afuera sigue habiendo miles de seres de cuatro patas desamparados. Pero igualmente cierto es que cientos de ellos han encontrado amparo gracias a las denuncias y acciones de muchos.
Al mismo tiempo, gran parte de estas denuncias son colocadas en redes sociales sin temor a críticas y en busca de concienciar y aportar al bienestar de estas criaturas. Desde el perrito o gatito encontrado o perdido que busca un hogar hasta las noticias sobre abusos, como el caso de Dolores Esperanza, de Ponce, y el del policía que le disparó viciosamente a una garza, todos son temas importantes para noticiarios y programas de nuestra televisión. Y, al mismo tiempo, las redes sociales no se quedan atrás.
Claro, siempre existe aquel que critica y cataloga como “ridícula” la relevancia que se les da a estas noticias. Pero vayan mis felicitaciones para aquellos productores, reporteros y animadores que, por encima de la presión que puedan ejercer esos seres sin sentimientos, día a día dan seguimiento a estos casos y espacio a otros que surgen.
Entonces, sin que se me quede nada por dentro… ¡Sí, sí y sí me pareció un acto de gran humanidad y digno de felicitación y admiración pedir oración por Dolores Esperanza! También agradecida por admitir que se estaría realizando un círculo de oración por la recuperación de esta perrita que fue vilmente atacada por un verdadero animal que, al parecer, le echó ácido o aceite caliente que le produjo serias quemaduras y un gran sufrimiento. Al momento de escribir esta columna, Dolores seguía luchando por su vida. Sigo orando para que Dios la ayude y lo logre. Y siempre que sea su voluntad.
Así las cosas, ¡gracias! A todos ustedes que procuran por el bienestar de Dolores Esperanza y de miles y miles de animalitos realengos que claman por comida, atención, ayuda, un techo y cariño. Mi agradecimiento a los que tienen mascotas y velan por su bienestar. Pero, sobre todo, a los que llevan su voz más allá y utilizan los medios de difusión masiva para ayudar, de una forma u otra, a estos seres tan maravillosos que no conocen de malos sentimientos; que únicamente y siempre están prestos a dar amor y manifestar su agradecimiento ante el más sencillo gesto de caridad y humanidad. ¡Todas las bendiciones del mundo para ustedes! Y oraciones para Dolores Esperanza y para los miles de angelitos que merodean por nuestras calles en espera de la ayuda de todos. Dios los proteja siempre.


