Opinión: YouTube: Canal de TV más importante del mundo
YouTube muy pronto provocará cambios significativos a la televisión tradicional. Para muchos, es su primera opción a la hora de ver contenido en video…
Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira
YouTube muy pronto provocará cambios significativos a la televisión tradicional. Para muchos, es su primera opción a la hora de ver contenido en video —sobrepasando en audiencia a los canales de televisión tradicionales—. A nivel de audiencia global, ya cuentan con más de mil millones de usuarios mensuales, cifra que lo acerca a Facebook.
En Puerto Rico, hay 1,051,849 usuarios de YouTube mayores de 18 años, según los más recientes datos de Nielsen/Scarborough. En el demográfico de adultos 18-49, YouTube tiene casi la misma cantidad de audiencia que WAPA-TV en prime time. Esta realidad no ha pasado desapercibida para YouTube y Google. Esta semana, la empresa lanzará el servicio YouTube Puerto Rico para poder capturar un pedazo del millonario mercado publicitario de televisión en isla. Esto representa un serio reto a los canales locales que han reducido significativamente programación criolla y que ahora van a tener en su casa al gigante de Internet más grande del mundo, posiblemente ayudando a crear mayor contenido local. Esto, combinado con los grandes incentivos contributivos para las industrias creativas, provocará que en la isla se produzca más para exportar vía Internet.
Sin duda, la mayoría de los canales de televisión tienen estrategias audaces de digitalización. Sin embargo, mucho de este contenido fue creado primero para televisión. En el caso de YouTube, la mayoría de su contenido más visto es producido exclusivamente para el público online.
Con los años YouTube ha evolucionado convirtiéndose en un network, copiando el modelo de TV y permitiendo a sus usuarios suscribirse a sus canales favoritos. Se estima que cada minuto se “suben” a YouTube unas 100 horas de video. Tan impresionante como suena esa cifra, es ya un hecho que las personas están viendo más YouTube que televisión.
Ni hablemos del impacto que continúa teniendo YouTube como proveedor de música online. Se habla de que próximamente lanzarán un servicio llamado YouTube Music Key para capitalizar el streaming music.
En el demográfico 18-34 años, YouTube tiene mayor audiencia en los Estados Unidos que cualquier canal de cable TV. Y no lo dudo. Mis hijos pueden pasar días sin prender el televisor, pero no así con YouTube. Su fascinación por ver series y hasta aprender lo último del videojuego Mindcraft son el mejor reflejo del cambio radical que está ocurriendo en los medios tradicionales. Se comenta que próximamente lanzarían un YouTube Kids para afianzar aún más la conexión de la denominada generación Z. Eso de ver un programa a las 8 p. m. por un canal específico será cosa del pasado en cuestión de unos pocos años. El nuevo televidente quiere el contenido a su conveniencia.
Hace solo dos años, YouTube era un servicio relativamente amateur. Entonces comenzaron a permitir a los creadores de contenido una participación monetaria en sus servicios publicitarios. Esto sin duda fue el acelerador para atraer más contenido mejor producido. Hoy día los productores más populares en YouTube ganan más de $1 millón anualmente. Los medios tradicionales no se están quedando de brazos cruzados, mientras que YouTube continúa capturando mayor cantidad de minutos de uso. Este año Disney adquirió por $500 millones a Maker Studios, una de las casas productoras digitales más exitosas.
Las “estrellas” de la nueva televisión digital nacen y crecen en YouTube. Estas celebridades hasta han capturado la atención de Hollywood, que están ofreciéndoles aumentar sus ingresos con otras oportunidades fuera de YouTube. También los anunciantes valientes que buscan evolucionar en la manera que mercadean sus productos están llegando a acuerdos económicos con estos artistas para capitalizar en su popularidad y hacer proyectos exclusivos dentro de la red. No les quede duda que la televisión cambió para siempre —el poder de crear y distribuir está ahora en manos de cualquiera que pueda contar una historia en video— sin la necesidad de necesitar una antena ni transmisor de televisión.
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