Opinión: Señor gobernador, piérdale el miedo al cuco

El repetido mensaje contradictorio del gobernador Alejandro García Padilla al hacer expresiones sobre los derechos de la comunidad LGBTT es insostenible.

Por Rafael Morales @RafaelMoralesPR

8 sept 2014, 11:00 pm 2 min de lectura
Opinión: Señor gobernador, piérdale el miedo al cuco

El repetido mensaje contradictorio del gobernador Alejandro García Padilla al hacer expresiones sobre los derechos de la comunidad LGBTT es insostenible.

Su discurso de “favorezco que toda persona goce de los mismos derechos” y su reiterada oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo demuestran que para el primer ejecutivo es prioridad aparentar quedar bien con todo el mundo.

Como la mayoría de los políticos, García Padilla recurre al aspecto religioso del matrimonio para su argumento. Así, no hace otra cosa que obviar nuestra Constitución al amarrar asuntos de estado con la religión.

El Código Civil de Puerto Rico define el matrimonio como un contrato civil ajeno a la intervención de cualquier iglesia. Ese contrato establece una serie de obligaciones y derechos para la pareja heterosexual. Por ende, las parejas del mismo sexo en la isla sufren desigualdad y discrimen, lo que el gobernador asegura no debe ocurrir.

Pero a la hora de la verdad, el cuco religioso asusta de tal manera que García Padilla prefiere ignorar lo que está ocurriendo en Estados Unidos y otros países en materia de derechos e igualdad.

La semana pasada el gobernador apoyó el pedido del Departamento de Justicia para que se desestime la demanda en el Tribunal Federal que reclama que en la isla se reconozca el matrimonio igualitario. En ese momento el gobernador dijo favorecer “ mecanismos a través de los cuales las personas heterosexuales que no se quieren casar y las personas de la comunidad LGBTT que quieran tener una relación de pareja tengan acceso a los mismos derechos que a los heterosexuales les garantiza el matrimonio“. En otras palabras, García Padilla favorece el matrimonio gay, pero con otro nombre.

“Reconocemos la validez a muchos de los reclamos que se plantean”, aseguró por su parte a Metro en días recientes el secretario de Justicia, César Miranda, en relación a la demanda en el Tribunal Federal. Otra vez, el discurso a favor de la igualdad, pero sin acción alguna en esa dirección.

Tal parece que la administración apuesta a que el tema del matrimonio llegue al Tribunal Supremo de Estados Unidos y sea ese foro el que tenga la última palabra.

Mientras tanto, las parejas del mismo sexo en Puerto Rico continúan viviendo como ciudadanos de segunda clase, obligados a recurrir a costosos documentos legales que les ofrezcan un mínimo de protección.

Señor gobernador, si de verdad cree en la igualdad de derechos, le exhorto a someter legislación que establezca esos “mecanismos” que ofrezcan protección y equidad a las parejas del mismo sexo. Párese frente a quienes se dedican a demonizar a los seres humanos por su orientación sexual. Dígales en la cara que esto es un asunto de derechos humanos y tome acción.