Un perro para una nueva vida

La vida cambia en un segundo. Hoy gozamos de salud, mañana no sabemos.

Por Betsy Rivera @VidadePerroPR

31 ago 2014, 12:00 am 3 min de lectura

La vida cambia en un segundo. Hoy gozamos de salud, mañana no sabemos.

Ese es el caso de Maritza Laboy una maestra de educación especial que tuvo que dejar el magisterio cuando sus dos piernas le fueron amputadas debido a complicaciones con su condición de diabetes.

De ser una mujer trabajadora e independiente, hoy necesita de asistencia para llevar a cabo sus necesidades básicas. Maritza no cuenta con la edad reglamentaria para recibir el dinero que aportó para su retiro ni seguro social. Pero tiene un corazón y una gran determinación para seguir adelante para lograr el proceso hacia una vida independiente.

En ese camino que deberá recorrer para lograr una vida independiente, pronto la acompañará Shasta, una hermosa perra color miel que está recibiendo el entrenamiento necesario para asistirla en su nueva vida.

Shasta ayudará a Maritza entre otras cosas, a halar su silla de ruedas, prender y apagar luces, levantar y traer objetos, brindar seguridad, compañía y lo más bello que un perro puede ofrecer a un humano, su amor incondicional.

Shasta fue donada por Highland Canine Training con sede en Carolina del Norte a la organización Dedicated Animals Serving Humans Always (DASHA) una entidad sin fin de lucro de Puerto Rico que presentó el caso de Maritza para que fuera considerada para la donación del can. En Puerto Rico DASHA se encargará de que Shasta continúe su entrenamiento para que pueda asistir a Maritza.

Para que se de el anhelado encuentro entre Shasta y Maritza, la organización DASHA necesita cubrir los gastos del traslado de Shasta y su entrenador a Puerto Rico para que él pueda enseñarle a Maritza a realizar los comandos para las diferentes tareas que deberá desempeñar la perra de servicio y apoyarla en su proceso de adaptación.

Para ambas será una nueva vida. Para Maritza, tener a Shasta es lograr una vida independiente y para Shasta desempeñar al máximo su rol como perro de asistencia con todas las protecciones que brinda la Ley ADA a las personas con discapacidad.

Por los testimonios de otras personas que conozco que tienen perros de servicio, se que hay mucho desconocimiento sobre los derechos que tienen estas personas para poder vivir una vida plena. Muchas veces son expulsados de centros comerciales, restaurantes, hospitales y otros lugares públicos por empleados o personal de seguridad que desconoce la ley y le niegan el acceso al perro que debe acompañarles en todo momento, sin restricciones. Negarle el acceso a una persona porque le asiste un perro de servicio, expone al comercio o entidad, a querellas y demandas civiles por discrimen.

En el tiempo que Maritza lleva esperando por Shasta, se ha dedicado a estudiar la ley y los derechos que la cobijan. Y se los conoce muy bien. Maritza esta lista para recibir a Shasta, solo necesita de la colaboración de todos los que deseen ayudarla a hacer su nueva vida junto a Shasta una realidad.

Si deseas realizar un donativo puedes hacerlo a la cuenta 249-096240 del Banco Popular o con tarjeta se crédito en www.prservicedogs.com

Para más información pueden llamar al 787-310-7300.