Opinión: Ganadores y perdedores
¿Quién fue el gran ganador y quién fue el gran perdedor el domingo pasado cuando el PNP celebró la primaria para la presidencia de su comité municipal en San…
Por Armando Valdés @armandovaldes
¿Quién fue el gran ganador y quién fue el gran perdedor el domingo pasado cuando el PNP celebró la primaria para la presidencia de su comité municipal en San Juan? Veamos…
La ganadora de la primaria, sin duda, lo fue Carmen Yulín. La alcaldesa incumbente tiene ahora como aparente opositor en las elecciones generales del 2016 a una figura sin un puesto público en la actualidad y que, con toda probabilidad, no tiene un alto nivel de reconocimiento entre el electorado sanjuanero. La última vez que Leo Díaz ocupó un puesto electivo fue hace ya más de 13 años, cuando era representante por acumulación. La pregunta que tiene que estar haciéndose su equipo es cómo podrán mantener a Leo presente en los medios para lograr proyectar una imagen coherente y atractiva de su candidato.
Tampoco creo que los pocos días que fue presidente del PNP a nivel nacional en 2001 sean razón para que muchos, más allá del corazón del rollo de ese partido, lo recuerden. De ahí otra de sus grandes debilidades: solo hala al electorado que se identifica con el movimiento anexionista y, dentro de este, con el sector rossellista. De todos los candidatos, Leo era el que menos apelaba al electorado no afiliado al PNP. Yulín, en cambio, ha cultivado múltiples sectores en reconocimiento a la diversidad social, económica y política que hoy más que nunca caracteriza a la capital.
Como alcaldesa, Yulín tiene todos los recursos del ayuntamiento para afianzar su base y comienza a hacer obra a través de la ciudad. Leo solo tiene los recursos que Nuno López y Georgie Navarro quieran compartir con él y ninguna base de poder desde la que pueda atender las necesidades de la ciudadanía.
El gran perdedor: Pedro Pierluisi. Lo triste del caso, para sus propias aspiraciones, es que la decisión de mantenerse públicamente al margen de la contienda le había funcionado. Pero él mismo, o quizás su equipo al permitirle que celebrase esa conferencia de prensa, la echó por la borda. La tarde de la primaria lució derrotado ante las cámaras. Al expresarse sobre el apoyo que Leo había recibido de parte de Ricky Rosselló, el mismo Pierluisi lo elevó al estatus de un “candidato a la gobernación”. Y al próximo día abrió otro flanco cuando comparó a Leo con una conocida pitonisa.
Con todas sus acciones ese día, Pierluisi dejó entrever que habría preferido que Miguel Romero ganara y, por tanto, derrotó su propia estrategia. Y, como gotas de agua que poco a poco desgastan una piedra, esta última herida autoinfligida continúa derrumbando su candidatura natimuerta.
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