Opinión: Puntos cardinales
La degradación del crédito a rango especulativo obliga a cambios profundos para afrentar y eventualmente salir de la actual crisis. Las soluciones no serán…
Por Armando Valdés @armandovaldes
La degradación del crédito a rango especulativo obliga a cambios profundos para afrentar y eventualmente salir de la actual crisis. Las soluciones no serán fáciles. Tampoco creo tenerlas a la mano. Solo puedo ofrecer algunos puntos cardinales que creo deben guiar la discusión.
1. Pongamos el bien común por encima del individual. Por demasiado tiempo cualquier tema en Puerto Rico se ha visto exclusivamente desde la perspectiva del sector individual al que cada cual pertenece. Esa reacción, evidentemente muy humana, de querer defender únicamente los intereses propios, no nos permitirá tomar las mejores decisiones por el país. Cada sector, cada individuo y cada gremio tienen que estar dispuestos a ceder en algo y a poner a un lado sus intereses, permitiendo así que se implanten las propuestas que sean menos nocivas para la economía como un todo y no aquellas que sean menos nocivas para cada sector o título particular.
2. Necesitamos un nuevo pacto social. Sobre este punto, cito una columna mía de hace exactamente un año: “[S]i las generaciones mayores quieren seguir disfrutando de ciertos beneficios y la calidad de vida a la que se han acostumbrado, necesitan de las generaciones más jóvenes para que el país sea productivo y genere las riquezas para sostener nuestro sistema económico y social”.
Añado a esto que necesitamos también que más personas trabajen o formalicen sus empleos para que un mayor número costee el sostenimiento del sistema. En otras palabras, o encontramos un balance entre las necesidades de quienes en el presente aportan y quienes consumen, o no quedarán en el país trabajadores y contribuyentes para pagar los servicios de las dos terceras partes del país que hoy no participan en el mercado laboral.
3. Comencemos nuevamente a generar riquezas. Desde que perdió pujanza el modelo industrial, en Puerto Rico no hemos logrado sustituir la manufactura por otro sector que genere riquezas nuevas. Una economía transaccional, en la que intercambiamos un limitado capital por bienes y servicios, no logrará generar la actividad suficiente para que podamos repagar nuestras deudas y emplear a más personas.
4. Apaguemos los micrófonos. Por último, nuestro liderato político, en el Gobierno y en oposición, tiene que apagar los micrófonos y las cámaras. Conversando con compañeros de partidos contrarios, durante las pausas comerciales en mis participaciones por radio, me he dado cuenta de que coincidimos en mucho de lo que hay que hacer por el país. Pero cuando se prenden los micrófonos, solo salen a la luz las diferencias. Es hora de que los dos partidos principales se pongan de acuerdo sobre aquellos puntos en los que, me consta, no hay mayor disputa.


