Opinión: ¡Como artista de Hollywood en el 2014!
¿Resoluciones para el 2014? La lista puede ser interminable… Pero estoy segura de que en todas y cada una de ellas se encuentra “bajar de peso”, combinada…
Por Yolanda Rosaly @YolandaRosaly
¿Resoluciones para el 2014? La lista puede ser interminable… Pero estoy segura de que en todas y cada una de ellas se encuentra “bajar de peso”, combinada, claro está, con “comer saludablemente” y “hacer ejercicio”, pues este año “me pongo el bikini en verano” o “quiero verme como Zuleyka Rivera” (en el caso de las féminas). ¡Miiiireee mi hermana!, como diría Saudy Rivera, mi recomendación –tras ser de las que año tras año me propuse lo mismo– es que sea más realista y se proponga metas reales, que pueda cumplir y, al final, sienta la satisfacción de haberlas podido cumplir.
No sé si le pasa pero, desde el mismo 2 de enero, los gimnasios, los parques, las urbanizaciones y las calles en general se atestan de miles de personas que se proponen firmemente comenzar su régimen y bajar lo ganado en las fiestas navideñas. Probablemente, se hayan ocupado de llenar la nevera de frutas y vegetales y, el refrigerador, de carnes blancas y pescado. Lo importante de esto no es ese primer día, ni el segundo ni el tercero… Sino todos los demás que le sigan; que no comience a ponerse excusas para no hacer el trabajo físico que corresponden y, finalmente, todos esos manjares naturales terminen en el zafacón tras haber perdido su frescura.
Siempre, siempre, siempre, los lunes y martes, cuando voy para mi casa, tras un día de trabajo, la pista de caminar y correr contigua a donde vivo está llena de vecinos con la determinación de que “esta semana es la que es”… Pero, según pasan los días, la ausencia es notable. Y los viernes y fines de semana apenas veo una o dos almas por allí. Pues probablemente eso ocurra tras los primeros días del nuevo año.
Entonces, se trata de un compromiso verdadero, consigo mismo, que nada tiene que ver con el tipo de dieta, la rutina de ejercicio, los suplementos que tome, el gimnasio que visite ni lo chic que luzca con todos esos outfits que le regalaron en Navidad. Usualmente todo es chévere y funciona, pero solo si usted tiene la verdadera y absoluta voluntad de realizarlo. Sobre todo, solo verá resultados si no es demasiado exigente consigo mismo. Se lo digo yo que, durante el año que recién concluyó, tomé la determinación de alejar de mi vida la diabetes y la alta presión arterial mediante un proceso que me llevó a rebajar lo suficiente como para lograrlo.
Así las cosas, el mayor aprendizaje nada tuvo que ver con el sistema, las calorías, ni el ejercicio. Lo anterior fue el vehículo que me permitió lograrlo. Pero, lo realmente importante fue ser conforme y realista, sentirme bien, cómoda, sin sucumbir ante la presión de amigos, conocidos, publicidad y demás influencias totalmente innecesarias. Y, sobre todo, mantener el compromiso conmigo misma. Con nadie más. Entonces, olvídese de Zuleyka, de Angelique Boyer, de Bárbara Bermundo o cualquiera otra personalidad televisiva, de cine, modelo o “miss”. Se ven divinas pero su realidad es otra; su compromiso es diferente. Pondere y defina bien el suyo y fíjese metas reales; vaya tras ella, a su paso; sin prisa pero, sobre todo, sin pausa. Sea la (o el) protagonista de su propia historia y, le garantizo, que al final, se sentirá como la más afamada y aclamada artista de Hollywood. ¡Adelante!


