Opinión: “Este cura está culeco”
Lo siento, jefa… pero no me aguanto. Dicen que a través de las palabras transmitimos las emociones más grandes de la vida. Por eso, no desaprovecharé este…
Por Padre Orlando Lugo Pérez @PadreOLugo
Lo siento, jefa… pero no me aguanto. Dicen que a través de las palabras transmitimos las emociones más grandes de la vida. Por eso, no desaprovecharé este momento histórico en mi vida en donde la “hermana Musa” ha llegado a mi alma…
Mi corazón va a millón. Dios ha hablado a mi vida. Y, cuando Dios habla, el corazón responde con pasión. Les cuento: acabo de “text” con mi gran amiga Denise Pérez, gran comunicadora y freak del tweet. Ella acaba de informarme que estaba con “la jefa”, y ella (la jefa) había decidido reclutarme como columnista de Metro.
“ ¿Cuándo comienzo?”, pregunté emocionado.
“ ¡Mijo, desde ya!”, contestó la colega tweetera.
Ayyy, la culequería me llegó. La fragancia me subió hasta el pelo al estilo de la memorable Carbia, y estoy que no me aguanto. ¡Tengo que escribir y transmitir mi alegría! El público tiene que saber que los curas también somos culecos.
Hace más de diez años que dejé de escribir para la prensa comercial. En mis inicios como periodista, de la mano del gran maestro Enrique Pizzi Galindo (RIP), me di cuenta que el poder de la escritura era como una especie de bomba atómica. Podía desatar la explosión en cualquier momento con mis artículos. Hoy, la bomba ha llegado a mis manos nuevamente. ¡Y quiero que explote! Que explote, para que hiera las conciencias dormidas de mis compatriotas que no se han dado cuenta que Puerto Rico necesita de ellos para salir del boquete existencial en que nos han metido. ¡Despierta boricuaaa! Ay, Virgen de la Macarena… sácanos de esta.
Al pensar sobre mi estilo comunicativo, no puedo olvidar la experiencia que tuve con el Papa Francisco el verano pasado en Rio de Janeiro, Brasil. En uno de sus espontáneos discursos dijo: “¡Quiero lío!”. El Santo Padre nos urgía a que armáramos líos en nuestros países. Inspirado por su gran espíritu renovador, sentía que me pedía que no olvidara mi vena periodística, y pusiera mi talento al servicio de mi pueblo con mayor viveza y coraje que antes. Yo, como obedezco al Papa, es lo que haré con ustedes: armaré líos dialogando con el ateo, exigiendo justicia al político, y hasta autocriticando constructivamente a mi Iglesia. Además, promoveré los valores que más nos definen como puertorriqueños para demostrarle a todos, incluidos a los más incrédulos, que es el camino correcto para salir del boquete en que nos metieron.
Así que jefa, a “armar líos” se ha dicho… ¡Ujum!, este cura está culeco.


