Come bien, la mejor forma tener buena memoria
Cuerpo y mente. El cerebro es uno de los órganos más fascinantes y misteriosos del cuerpo. Para conservarlo saludable es vital tener una buena alimentación, hacer ejercicio, socializar y tener fuerza mental, cuatro dimensiones para el bienestar.
Algunas elecciones en nuestro estilo de vida relativamente sencillas, pueden maximizar la salud cerebral y al mismo tiempo minimizar su deterioro y los riesgos de la pérdida de memoria prematura, así como la relacionada con la edad; por ello, debemos de ser conscientes del papel fundamental que juega la alimentación, subrayó la nutrióloga Cecilia García Schinkel en entrevista con Publimetro.
“Nuestro cuerpo necesita sustancias (proteínas, hidratos, minerales, vitaminas, fibra, grasas) verduras crudas y cocidas, frutas, cereales preferentemente integrales y legumbres”, ahondó.
Además, hay que ingerir grasas buenas como: ácidos grasos omega-3 DHA, que se encuentra en pescados grasos tales como el salmón y la trucha, junto con alimentos fortificados como el aceite con DHA o de la línea life’sDHAT, “que permiten la protección de las células cerebrales y la mejoría de la capacidad cognitiva”, acotó García Schinkel.
Las 4 dimensiones de un cerebro sano
1.- Alimenta a tu cerebro: Maximiza la ingesta de DHA, el ácido graso omega-3 que conforma el 50 % del cerebro, es indispensable para fomentar el bienestar intelectual de por vida. Trata de comer cinco porciones al día de frutas frescas con piel para maximizar su valor nutritivo. Asegúrate de que sea colorida como las uvas rojas, los arándanos, las moras azules, etcétera. Estos contienen polifenoles potentes que reducen la inflamación, enemiga de la salud cerebral, al atrapar a los radicales libres y eliminarlos de tu sistema.
2.- Mantente físicamente activa: Date un tiempo de por lo menos 30 minutos al día para hacer ejercicio, te permitirá tener un buen flujo sanguíneo del cuerpo y el cerebro, fomentando el crecimiento de nuevas células cerebrales y conexiones.
3.- Para estar mentalmente activa: Hay que mantener una estimulación intelectual frecuente. La curiosidad intelectual, la superación educativa, los juegos, la lectura y aprender actividades nuevas son formas divertidas y fáciles de ejercitar la mente.
4.- Al estar socialmente comprometida: La actividad social frecuente promueve la creación de nuevas células cerebrales y ayuda en su reparación. Así que dale a tu cerebro un empujoncito involucrándote en actividades como visitar amistades y parientes, socializa en tu sitio de trabajo, etc. Ya lo sabes, un cerebro en acción ayuda a evitar su deterioro.


