Playita lucha por levantarse
Playita, aunque suene a playa, está lejos de serlo. Es el nombre de uno de los sectores de Villa Palmera localizado en Santurce, en San Juan, y que colinda por…
Playita, aunque suene a playa, está lejos de serlo. Es el nombre de uno de los sectores de Villa Palmera localizado en Santurce, en San Juan, y que colinda por el noreste con Carolina.
Son un puñado de casas y personas que han dado vida a esta área desde la década de 1930, pero que han sido abandonadas por las autoridades, lo que las ha dejado sumergida en graves problemas ambientales y de salud, entre otras problemáticas sociales.
La comunidad de Playita, a diferencia de las demás comunidades en el entorno de los cuerpos de agua Los Corozos, San José y el caño Martín Peña -y a pesar de la similitud de las condiciones de pobreza que enfrenta actualmente-, no figura en ninguna iniciativas legislativa de la década de 1990 y 2000.
Esas iniciativas establecieron estructuras administrativas y mecanismos financieros para crear y poner en vigor planes de desarrollo integral para atender las pobres condiciones de educación, vivienda, salud, infraestructura y medio ambiente en las que sobrevivían comunidades del área hoy agrupadas en el G8.
Ejemplos de ello son la Compañía para el Desarrollo Integral de la Península de Cantera y la Corporación Enlace del Caño Martín Peña.
Frente a este escenario, en el litoral de Playita “se concentran y convergen impactos ambientales muy significativos que afectan la salud del ambiente natural de esta zona y la de los residentes”, señala el director del Instituto de Ciencias para la Conservación de Puerto Rico, Fernando Silva, que trabaja en el sector.
Según Silva, “con el paso del tiempo las condiciones ambientales en el litoral de Playita privan a sus residentes del derecho a disfrutar de este espacio y ponen en riesgo su salud y especialmente a los miembros y colaboradores de la Asociación Playera cuando llevan a cabo sus actividades de remover basura y escombros en el lugar”.
Entre las fuentes de contaminación están las descargas sanitarias provenientes de las áreas residenciales de Playita, la concentración más alta de contaminación en toda la laguna San José y Corozos, acumulación de basura en las orillas del litoral, en proporción mayor a cualquier otra área de la laguna San José, vehículos de carga depositando casi a diario escombros de diverso origen y contenido.
También están las descargas constantes de aguas pluviales y usadas provenientes del sistema de bombas del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), que sirven para controlar las inundaciones en otros sectores urbanos al norte de Playita, por ejemplo el complejo residencial de Lloren Torres, una parte de Isla Verde, un segmento del expreso Baldorioty de Castro y el sector de Punta las Marías y sus alrededores.
Pese a esta situación, Playita está resucitando, ya que en los pasados dos años un grupo de residentes del sector se dio a la tarea de organizarse formalmente en la Asociación Playera.
Con la colaboración de la Corporación de asistencia legal de Puerto Rico (CAL) inscribieron la asociación como organización sin fines de lucro en el Departamento de Estado y constituyeron una directiva.
La razón principal para organizarse como asociación está motivada por el interés en rescatar el espacio del litoral de Playita para establecer una villa pesquera en instalaciones recreativas para la comunidad.
Además, la asociación busca proveer opciones a las actividades asociadas con el trasiego y venta de drogas.
Los esfuerzos por rescatar el litoral hasta ahora se han limitado y concentrado en la limpieza de basura y escombros en un segmento terrestre de Playita y de la orilla de la laguna los Corozos.
Allí también levantaron unas instalaciones sencillas para poder reunirse y llevar a cabo sus actividades, y reconstruyeron unos antiguos muelles desde donde acceden a la laguna para salir en sus embarcaciones a pescar en las lagunas y en el mar, saliendo a través de Boca de Cangrejo.
En el lugar trabajan miembros del Instituto de Ciencias para la Conservación de Puerto Rico (InCiCo), en representación de la Compañía para el Desarrollo Integral de la Península de Cantera (CDIPC), y da a apoyo para otro de los proyectos en el lugar: la creación de un parque natural y recreativo.
Fotos: Inter News Service


