Visitas conyugales a prisión no son un privilegio, dice sexóloga
Sexo tras las rejas. Jefe de Corrección favorece la iniciativa, aunque descarta su pronta autorización.
Por Juan Carlos Melo @melodicespr
La experta en salud sexual Wanda Smith defendió las visitas conyugales a las cárceles del país amparada en que es un asunto que humanizaría al sistema correccional y que reduciría, entre varios aspectos, las violaciones en las prisiones y el contagio de enfermedades de transmisión sexual entre presos.
Las expresiones de Smith llegan en momentos en que el secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), José Negrón Fernández, estudia la posibilidad de permitir las visitas conyugales a las cárceles. Esto luego de que salieran a relucir fotografías de presos de El Zarzal de Río Grande posando con muñecas inflables.
La doctora señaló que las visitas conyugales a los reos — que se permite en muchas cárceles de Estados Unidos y Latinoamérica— no deben ser vistas como un privilegio sino como un derecho natural de cualquier ser humano.
“La sexualidad es un componente natural inherente al ser humano y no se puede castigar porque la persona haya cometido un error que nada tiene que ver con su sexualidad. La sexualidad no es un privilegio. Tú naces con ella y mueres con ella, así que no puedes descuartizar al ser humano en pedazos diciéndole: ‘Esta parte te la voy a rehabilitar y esta parte no’”, declaró Smith.
A tales efectos, la también sexóloga presentó una propuesta denominada Sex Watched, que busca atender no tan solo “ese comportamiento sexual desorganizado que vimos recientemente con el asunto de las muñecas inflables”, sino detener el problema de violaciones en las cárceles, el homosexualismo situacional, las enfermedades de transmisión sexual y la adaptación del reo a la vida en pareja una vez regresa a la libre comunidad.
Según Smith, el programa está dirigido a los confinados y confinadas, y va atado a un plan de no violencia dentro de las prisiones, “porque parte de la violencia que se desata en las cárceles está relacionado con la tensión sexual que genera mucha agresión. Eso no es un proyecto de que ahora búscate una cama y acuéstate ahí, es una escuela para poder ayudar a la vida cotidiana, es un plan que va acompañado de educación sexual”.
La propuesta se encuentra en manos del jefe de Corrección, quien, aunque favorece la iniciativa, descarta implantar prontamente, por ser un proceso complejo.
“Esta es la primera vez que un secretario en propiedad entiende el tema y está abierto a recibir este tipo de propuestas. Los demás han tenido miedo de qué va a decir la gente, qué va a decir la prensa. Y esto es un asunto que debe ser tomado con seriedad”, sentenció Smith.

