Más cara la compra año tras año

Los datos oficiales muestran que los alimentos consumidos en el hogar aumentaron 2.7% entre febrero de 2025 y febrero de 2026.

Por Metro Puerto Rico

5 oct, 4:00 am 2 min de lectura
Más cara la compra año tras año
EDENRED - Archivo

Hacer la compra en Puerto Rico sigue costando más. El Índice de Precios al Consumidor refleja que el renglón de alimentos consumidos en el hogar pasó de 163.993 en febrero de 2025 a 168.442 en febrero de 2026.

La diferencia representa un aumento de 2.7% en apenas un año. Dicho de una manera más sencilla, una compra de $100 en febrero de 2025 habría costado aproximadamente $102.70 en febrero de este año, si se aplica ese mismo aumento promedio.

El efecto se entiende mejor cuando aumenta el tamaño de la compra. Una compra de $200 equivaldría a unos $205.40, mientras una de $300 rondaría los $308.10. En este último caso, son poco más de $8 adicionales para adquirir una compra equivalente a la del año anterior.

Estos ejemplos no significan que exista una canasta oficial de $100, $200 o $300. Se utilizan para traducir a dólares el aumento porcentual registrado por el Índice de Precios al Consumidor y mostrar de manera sencilla cómo ese incremento puede reflejarse en el bolsillo.

El índice mide los cambios en los precios de los bienes y servicios que adquieren los consumidores. En el caso de los alimentos consumidos en el hogar, permite observar cómo varían los precios de los productos que las familias compran para preparar y consumir en sus casas.

La comparación entre febrero de 2025 y febrero de 2026 deja así un resultado claro: los alimentos para el hogar son 2.7% más caros que hace un año.

Estará por verse qué ocurrirá para febrero de 2027

El escenario llega marcado por un nuevo ajuste en la tarifa eléctrica aprobado para el trimestre de octubre a diciembre de 2026 y por los costos de la gasolina y el diésel, factores que inciden en la operación y transportación de mercancía. Supermercados, restaurantes, cafeterías, distribuidores y suplidores de alimentos dependen de la electricidad y del combustible para mantener sus operaciones, refrigerar productos, cocinar y transportar mercancía. La interrogante será cuánto de esos costos terminará reflejándose en los precios que pagará el consumidor durante los próximos meses.