¿El trabajo?... Las adicciones de la oficina
Perdemos gran parte del día laboral jugando, viendo vídeos y demás.
Por Publimetro Web
Candy Crush. Gatos tratando de atrapar un láser. Pandas jugando en un árbol. Monos sacando fotos. Perros haciendo trucos sobre patinetas. Otra vez Candy Crush. La oficina presenta distractores que son como hoyos negros en el tiempo. Si te acercas demasiado, perderás todo el día.
A todos nos pasa, todos somos presa de algún video, juego, blog. Están ahí esperándonos para evitar que terminemos ese reporte, que enviemos esos correos. Y entonces se aparece tu editora: “María, ¿te encargo las notas de hoy?”
No saben lo feo que se siente. Corrijo: saben perfectamente cómo se siente, porque ya tienen dominado el arte de esconder su página de Facebook detrás de una hoja de Excel, porque ya saben cómo suenan los tacones de su jefa y previenen que se aparezca por su lugar para que vea que en vez de estar trabajando están chateando con su mejor amiga. Lo saben.
A mí, además me domina la culpa. Me entran los reproches internos: María Isabel Mota, ponte a escribir, ponte a terminar el contenido. No es posible que Jimmy Fallon… ay ese video con Justin Timberlake no lo había visto. Y adiós. Después de una dosis de Fallon and The Roots sigue Collective Cadenza y luego mis blogs favoritos, y el día entero se me pierde. Si me ven deambulando en estos sitios, es porque mi día ha tomado un rumbo insospechado, sin posibilidad de retorno a la rutina.
¿Cómo lidian ustedes con estos distractores? Les paso mi receta (cuya efectividad fue probada ayer, cuando a pesar de todo, tuvieron mis notas).
Tips
– Descarguen alguna app que use la técnica Pomodoro. Mi favorita es “Timey” para Mac. Pero hay de todos tipos y para todas las plataformas. Lo que hago es poner el cronómetro en ciclos de 40/20 minutos. Trabajo 40 minutos, descanso 20. En medio de esos procuro levantarme a prepararme una taza de te o caminar por la oficina. Por que si no me despego del monitor, es probable que descubra un nuevo blog para perderme.
– Dejen de esconderse. La verdad todo mundo sabe que se la pasan jugando Candy Crush, es mejor que tus colegas lo sepan. Lo único que haces es engañarte.
– Deja claros tus objetivos del día y prémialos con tu perdición. Mi madre era medio sádica con este método, me ponía a hacer la tarea de pie. Y no podía sentarme hasta que terminara una hoja de la tarea o la tarea completa. La verdad sirvió. No recomiendo que lo hagan con sus hijos o sus sobrinos, pero sí que suavicen el método. Por ejemplo: si tienen dos notas al día, y tres reportes que entregar, prémiense con 10 minutos de vagancia virtual por cada tarea entregada.


