El papa Francisco va a la favela

Al poner los pies en la comunidad de Varginha, dentro del complejo de favelas de Manguinhos, en la zona norte de Rio de Janeiro, hacia las 11:00 a.m. de ayer…

Por Publimetro Brasil

26 jul 2013, 12:00 am 2 min de lectura

Al poner los pies en la comunidad de Varginha, dentro del complejo de favelas de Manguinhos, en la zona norte de Rio de Janeiro, hacia las 11:00 a.m. de ayer, el papa Francisco repitió el acto de Juan Pablo II, que visitó el Vidigal, en la zona sur, en1980. Así como en aquella ocasión, el pontífice fue recibido por una feliz multitud. Jamás nadie de tanta importancia había pisado aquellas callejuelas, que,hasta hace poco tiempo, estaban bajo el dominio de narcotraficantes.

Las zonas de Manguinhos y de Jacarezinho fueron pacificadas en octubre de 2012 y obtuvieron susUPP (Unidades de Policía Pacificadora) en enero. En su discurso, Francisco alertó a las autoridades de que el proceso de pacificación promovido por elEstado solo tendrá completo éxito se todos loshabitantes de la comunidad fueran abarcados. Ayer,600 policías militares estuvieron a cargo de la seguridad en el lugar.

“Ningún esfuerzo de pacificación será duradero, no habrá armonía y felicidad para una sociedad que ignora, que deja al margen, que abandona en la periferia parte de si misma”, advirtió el pontífice, que,una vez más, prescindió del carro blindado para andar cerca 100 metros en medio del pueblo.

La pequeña favela tiene una población de 1.000 habitantes. Ellos enfrentaron la fuerte lluvia y se apretujaron en las calles irregulares en busca de un gesto del pontífice. Otros, aprovecharon la ocasión para hacer negocio. Como a las licorerías se les prohibió abrir por cuestiones de seguridad los propios habitantes vendían café y chocolate caliente para quien madrugó. “Estoy planeando eso desde que anunciaron la venida del papa. Esto nunca hubiera ocurrido antes de la pacificación”, contóLuciano dos Santos, de 32 años, uno de los vendedores.

En busca de fieles

La elección del papa de visitar una comunidad de Río de Janeiro también está relacionada con la reducción de la proporción de católicos en áreas mas pobres de Brasil. Ayer, el Coordinador Pastoral de las Favelas de la Arquidiócesis de Río, padre Luiz Antonio Pereira, admitió que la cantidad de católicos en estas zonas ha venido disminuyendo.

En su opinión, la principal razón es el crecimiento de las iglesias pentecostales en Brasil. Curiosamente,ayer en Varginha, justamente una iglesia evangélicasirvió de camarote para que los fieles (católicos ono) vieran al papa desde un ángulo privilegiado. “Estamos todos juntos. Lo importante es el mensaje de amor que el pasa”, resumió Luz Elena Moraos,de 48 anos, una de las presentes en la fiesta. METRO RIO DE JANEIRO