Recomiendan la risa como un tratamiento pediátrico eficaz
Expertos en pediatría comentan sobre los beneficios de la terapia emocional en los niños durante procesos de padecimientos crónicos.
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
Pensar que la risa ayuda a la salud podría sonar poco creíble. Sin embargo, estudios clínicos han comprobado que pacientes con diversas enfermedades observan mejoría al complementar sus tratamientos con actividades que los diviertan.
Así lo dejó saber el doctor Javier Cuevas, director de Pediatría de la Red de Hospitales de Metro Pavía Health System, quien en entrevista con Metro explicó los beneficios de la llamada terapia emocional, una técnica popularizada en la década de 1970 por el doctor estadounidense Patch Adams.
Según Cuevas, “a nadie le gusta estar enfermo en un hospital y, sobre todo, si es un niño. Por eso, siempre tratamos que su estadía con nosotros sea lo más placentera posible”. Y es que, de acuerdo con el galeno, estudios han comprobado que actividades placenteras, en las que se genere risa en los niños, dan oportunidad de generar ejercicios que movilizan la mayoría de los músculos del cuerpo, como los abdominales y los músculos faciales.
Asimismo, explicó Cuevas, este tipo de terapia en la que se hacen actividades relacionadas con el arte, visitas de mascotas, presentaciones de payasos o visitas de deportistas se convierte en estimulante cardiovascular, pues ayuda a bajar la tensión arterial y a disminuir el ritmo cardiaco producto de la ansiedad que provoca estar en un hospital.
“La hospitalización es un proceso complejo para cualquier persona, pero, posiblemente, en el caso de un niño, merece una atención diferenciada, ya que se encuentra en una etapa que no dispone de todos los recursos para entender y gestionar determinadas emociones y situaciones. La realidad del niño hospitalizado cambia desde aspectos más individuales hasta otros vinculados al entorno”, sostuvo.
Por su parte, Urania Domínguez, terapista en el San Jorge Children Hospital, indicó que la terapia emocional también tiene como objetivo brindar un espacio donde se adquieren nuevas destrezas para el manejo de emociones, ansiedades y promover el desarrollo emocional, cognitivo y motriz.
Añadió que estas dinámicas en salas pediátricas ofrecen un ambiente seguro para que los niños puedan hacer preguntas y expresar sus sentimientos con relación a su enfermedad, tratamiento y estancia en el hospital.


