Ya llegó el polvo del Sahara
Comenzó el verano y se hace más común la llegada de polvo del Sahara. Desde el continente africano, viajan toneladas y toneladas de ese polvo que terminan…
Por Arlin Feliciano @Ciencia_Boricua
Comenzó el verano y se hace más común la llegada de polvo del Sahara. Desde el continente africano, viajan toneladas y toneladas de ese polvo que terminan opacando nuestro cielo y creando una capa fina sobre nuestros recién lavados carros. Ay qué alegría me da (mi tono es irónico). Siempre sé cuándo está en el ambiente porque mi nariz y pulmones me alertan. Soy asmática y también sufro de alergia, una combinación que se activa bien chévere para esta temporada. Me pregunto: ¿Cómo ese polvo llega a Puerto Rico desde África y porqué afecta la salud?
Según NOAH (National Oceanic and Atmospheric Administration), el polvo del Sahara es transportado por corrientes de vientos secos desde la costa oeste de África. Este polvo se eleva alto en la atmósfera y viaje hasta miles de millas a través del Atlántico, alcanzando hasta el estado de la Florida. Este polvo está compuesto mayormente por óxidos y carbonatos. Se estima que aproximadamente 30% de este polvo proviene de actividades humanas como el uso abusivo de terrenos agrícolas. Se ha encontrado hasta trazas de pesticidas en el polvo del Sahara.
Aparte de las partículas de polvo, también llegan esporas de hongos, como por ejemplo Aspergillus sydowii. Se conoce que el aumento de esporas de hongo en el aire es perjudicial para la salud, especialmente para asmáticos, niños y ancianos. Sin embargo, estos hongos también son peligrosos para la fauna del Caribe y Florida, especialmente a los arrecifes de coral. Existen estudios que vincula el polvo con mareas rojas en el golfo de México (si eres nuevo a esta sección, busquen mi blog titulado Microorganismos que brillan en la oscuridad).
Definitivamente, el polvo del Sahara afecta la salud humana y los ecosistemas; no sólo en nosotros si no en el medio ambiente. Debido a esto, ha sido tema de varias investigaciones de una rama reciente de la ciencia conocido como Aerobiología, o el estudio de las bacterias, hongos, hasta insectos que son transportados por el aire (no debe ser confundida con una marca de ropa).
Sin embargo, hasta que no se inventen un abanico gigante que sople el polvo de vuelta al Sahara, aquellos como yo, que sufrimos de asma y alergia, solo nos queda estar pendiente a las alertas y abastecernos de cantidades industriales de antihistamínicos.


